Varios soldados de EE.UU. murieron este jueves por el “complejo ataque” contra el aeropuerto de Kabul, informó el portavoz del Pentágono, John Kirby, en un comunicado.  El Departamento de Defensa de Estados Unidos aclaró sin embargo que los atentados fueron cometidos por al menos “dos atacantes suicidas, considerados combatientes del EI”, que detonaron los explosivos en las cercanías del aeropuerto y un hotel próximo.

El jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), general Kenneth McKenzie, aseguró además que una vez que se produjeron las explosiones, “combatientes del EI abrieron fuego contra civiles y fuerzas militares” en la zona, generando más víctimas.

Al menos doce soldados estadounidenses murieron y 15 resultaron heridos en el doble atentado, según el jefe militar.

Tanto el gobierno estadounidense como el gobierno británico advirtieron recientemente sobre la posibilidad de que se desatara un atentado.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó este jueves el doble atentado suicida en el aeropuerto de Kabul con al menos 60 muertos y 140 heridos, en su mayoría afganos que trataban de subir a algunos de los vuelos de evacuación de los países aliados, que también sufrieron víctimas entre sus filas.

El doble ataque suicida ocurrió hoy después de días en los que los gobiernos de varios países habían alertado de la posibilidad de atentados en el aeropuerto, donde miles de personas trataban entre empujones de acceder a alguno de los vuelos de evacuación desde la toma de la capital afgana por los talibanes el pasado 15 de agosto.

Las explosiones ocurrieron a media tarde, y pronto se divulgaron en las redes sociales imágenes de decenas de cuerpos ensangrentados y mutilados en un canal con agua situado en la periferia del aeródromo, donde muchos civiles llevaban días intentando que las fuerzas de seguridad se apiadasen de ellos y les permitieran entrar.

El atentado ocurre en el marco de las evacuaciones de miles de personas que buscan huir del Talibán, que tomó las riendas del país el 15 de agosto.

Kirby dijo que también hubo militares estadounidenses heridos y, además, víctimas afganas.

Según los medios estadounidenses, habría al menos cuatro soldados estadounidenses fallecidos y otros tres heridos.

Una de las explosiones se produjo en una de las puertas del aeropuerto de Kabul, mientras que la otra fue “en o cerca” del Hotel Baron, próximo al aeródromo, donde miles de personas se encontraban aglomeradas intentando salir del país en los vuelos de evacuación internacionales antes de la fecha límite del 31 de agosto.

El Gobierno de EE.UU. había avisado en los últimos días de una posibilidad “muy real” de un ataque terrorista en las inmediaciones del aeródromo afgano.

En Moscú, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que el par de bombas en conjunto dejaron por lo menos 13 muertos y 15 heridos.

Las tropas estadounidenses que quedan actualmente en Afganistán, unos 5,400 soldados, se encuentran desplegados en el aeropuerto mientras EEUU termina la evacuación de sus ciudadanos y de colaboradores afganos.

Este miércoles, de hecho, la Embajada de EE.UU. en Afganistán emitió un aviso advirtiendo a los estadounidenses que no se acercaran al aeropuerto de Kabul por “amenazas de seguridad” fuera de los accesos a esas instalaciones.