Una bebé apurada por nacer decidió hacer su entrada al mundo en el baño del aeropuerto internacional de Miami, específicamente en el que se encuentra cerca de la puerta de abordaje D43 en la terminal D.

La mamá de la niña, una hondureña llamada Daniela Paz, llegaba a la ciudad del sol proveniente de Chicago junto a una tía. Apenas bajó del avión de American Airlines en el que había volado por las últimas tres horas, comenzó a sentir contracciones intensas al punto de que tuvo que dejar de caminar.

Dos enfermeras que se disponían a viajar desde Miami ayudaron en el parto, así como una trabajadora del aeropuerto. Minutos más tarde, los bomberos y paramédicos de Miami-Dade llegaron hasta el lugar para dar primeros auxilios.

La trabajadora del aeropuerto, además de ayudar con el parto, inició una colecta de dinero en línea para la recién nacida.

Tuvimos el placer de ayuda a una mamá muy joven a poder tener en sus brazos a su bebé, le agradecemos la mínima ayuda ya que la princesa aún no tiene nada”, dice la descripción de la colecta en la página web Go Fund Me.

Daniela decidió hacerle honor al aeropuerto donde su hija nació al escoger el nombre de la pequeña, a quien llamó Mia -tal como las siglas con las que se conoce al aeropuerto.

Nos honra haber ayudado a que una madre de a luz de manera segura en el MIA, y nos enorgullece escuchar que la bebé fue llamada Mia, por su exitosa llegada a nuestro aeropuerto”, declaró a la prensa Greg Chin, vocero de la terminal aérea de Miami.

El hecho no pasó desapercibido localmente. La propia alcaldesa del condado Miami-Dade, Daniella Levine Cava, le dio la bienvenida al mundo a Mia.

Bienvenida al mundo bebé Mia. Agradecida de que la mamá y la nueva bebé estén bien -y felicitaciones al equipo del aeropuerto de Miami, a la policía y a los bomberos del condado por esta llegada tan especial”, escribió la alcaldesa en su cuenta de Twitter.

Una vez que ocurrió el nacimiento y los paramédicos cortaron el cordón umbilical, la mamá y la bebé fueron trasladadas de emergencias al hospital Jackson Memorial, el centro médico público más grande de la zona.

(Shutterstock)

Allí, el equipo médico confirmó que ambas se encuentran en buen estado de salud y que pese a que el parto fue claramente inusual, ninguna de las dos ha sufrido un traumatismo al respecto.

Se desconoce si la joven madre se encontraba ya próxima a las 40 semanas de gestación o si se trató de un parto prematuro. Las normas aeronáuticas indican que una mujer embarazada no debería subirse a un avión pasadas las 32 semanas de gestación, debido al riesgo de parto, salvo que cuente con una autorización médica específica. De todas maneras, sobre todo en vuelos domésticos como este, difícilmente la aerolínea controle cuántas semanas de gestación tiene una persona antes de subir al avión. La responsabilidad corre por la propia embarazada.