El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha permanecido completamente cerrado durante aproximadamente una hora y media después de producirse un tiroteo en las inmediaciones del edificio, donde se han notificado “varias víctimas” y un muerto.

Así lo ha asegurado Woodrow Kusse, jefe de la Agencia de la Fuerza de Protección del Pentágono: “Un oficial del Pentágono fue atacado en la plataforma del Metrobus, hubo varios disparos y varias víctimas”, sin aclarar si fueron muertos o heridos.

Un policía murió como consecuencia del tiroteo. Kusse se abstuvo de confirmar el estado del agresor, después de que trascendieran versiones de que había muerto y tampoco aclaró si el hecho supuso una amenaza para la seguridad del complejo.

El tiroteo, en concreto, se registró en una de las dársenas que sirve a las distintas líneas de autobuses que transitan por la zona y que sirve de acceso de entrada y salida al edificio de miles de personastodos los días.

Tras el tiroteo, el portavoz de la Agencia de Protección de la Fuerza del Pentágono, Chris Layman, no quiso comentar si había un tirador con un arma implicado o si había personas heridas, pero los bomberos y el servicio de emergencias de Arlington escribieron en su cuenta de Twitter que “se encontraron con múltiples pacientes”, mientras respondían a un “incidente de violencia activa” en la zona del metro del Pentágono. El estado de los pacientes tampoco trascendió.

Según Kusse, hay una “investigación en curso”, y prometió proporcionar mayores “detalles” posteriormente, al asegurar que la información de la que dispone es “preliminar”.  “La situación se ha resuelto, pero la investigación debe continuar”, agregó Kusse, quien dijo desconocer el motivo del incidente.

Este hecho recordó dos incidentes ocurridos en 2010, uno de los cuales involucró en marzo de ese año a un hombre de 36 años, John Patrick Bedell, quien hirió a dos militares tras abrir fuego contra un puesto de seguridad del Pentágono y murió tras enfrentarse con los policías que respondieron al ataque.

Meses después, en octubre de 2010, el Pentágono fue blanco de disparos, que impactaron en dos ventanas de una parte del edificio que estaba siendo reconstruida y permanecía desocupada.