Un hombre ruso protagonizó una dramática escena al salir de la ventana de su casa y parararse con su hijo en brazos sobre el borde del edificio mientras amenazaba con tirarlo al suelo si su esposa no hablaba con él.

El incidente, reportado por los medios rusos, ocurrió este martes en la ciudad de Irkutsk, situada al sudeste de Siberia.

El hombre, identificado como Anton Litvinov de 35 años, permaneció más de dos horas balanceándose en una pequeña superficie afuera de la ventana de su apartamento, que queda en un piso 13. Durante todo ese tiempo tuvo el bebé en sus brazos.

El hombre exigía ver a su esposa, con quien aparentemente se encuentra en medio de un proceso de divorcio y con quien habría tenido una discusión el día anterior en la que presuntamente la había agredido.

El caso fue reportado a la policía por la vecina de Litvinov, una chica de 16 años que se percató de que el hombre colgaba casi al vacío con el pequeño niño de 3 años en uno de sus brazos y que trató de persuadirlo junto con su madre Lyudmila Litvinova para que pusiera al pequeño en un lugar seguro.

De acuerdo con las autoridades, los policías que atendieron la emergencia trataron de negociar con el sujeto para regresara al interior del apartamento, pero este se mantenía agarrado del marco de la ventana mientras que su hijo pequeño lloraba y se aferraba al cuello del hombre mostrando claras señales de miedo por la altura.

Los esfuerzos de la policía por localizar a la esposa finalmente dieron sus frutos y tras casi dos horas de angustia la mujer llegó al lugar y logró persuadir a su pareja para que entrara al apartamento y no le hiciera daño al bebé.

En las negociaciones, que se llevaron a cabo desde el balcón de un apartamento contiguo, también participó una psicóloga del Ministerio de Emergencias y el inspector de menores.

Afortunadamente el episodio terminó sin heridos, pero el hombre fue arrestado por las autoridades una vez ingresó a su vivienda.

Anton Litvinov se encuentra en custodia de las autoridades, que han revelado un video de su interrogatorio inicial en el que confiesa que sus intenciones eran poder hablar con su esposa después del fuerte altercado que tuvieron la noche anterior.

Según medios rusos las autoridades están preparando una causa penal en contra del sujeto por “preparación para el asesinato de un niño pequeño”.

El menor de tres años se encuentra sano y salvo en custodia de su madre.