Las autoridades del sur de la Florida bajo el liderazgo de la fiscalía estatal arrestaron a tres personas acusadas de robar las identidades de al menos siete víctimas de la tragedia de Surfside, algunos de ellos fallecidos y otros sobrevivientes.

Según ha confirmado la fiscalía, se trata de Betsy Alejandra Cacho Medina, de 30 años, Rodney Choute, de 38 años y Kimberly Michelle Johnson, de 34 años, quienes fueron arrestados en horas de la mañana de hoy tras semanas de investigación. Los tres sospechosos enfrentan cargos de fraude organizado y robo de identidad en varias ocasiones.

La evidencia indica que Medina hizo gastos fraudulentos por un millón de dólares, Johnson por 500 mil dólares y Choute 430 mil dólares, sin incluir la enorme cantidad de transacciones que fueron rechazadas por los bancos”, informaba la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle.

A poco más de dos meses del desplome de la torre Champlain sur, ubicada sobre la playa de Miami Dade, donde fallecieron 98 personas, estos tres detenidos son acusados de haber conseguido los nombres y fechas de nacimiento de las víctimas a través de reportes de prensa los días siguientes a la tragedia.

Con esos datos, abrieron tarjetas de crédito y la fiscalía tiene las grabaciones de los audios cuando llamaron para pedir esas tarjetas. Días después, con esas tarjetas en mano, la fiscalía encontró videos de seguridad en el centro comercial Aventura donde se los ve haciendo compras de lujo en una tienda. Entre las compras hechas se destacan varias carteras de miles de dólares.

Entre las víctimas se encontraban personas mayores que habían decidido retirarse en esta torre de más de 130 apartamentos

“Hemos trabajado tan duro para hacer todo lo posible para que las familias que perdieron seres queridos y los sobrevivientes de este derrumbe volvieran a una cierta normalidad. Qué tragedia que haya personas que quieran explotar esta situación”, reflexionaba la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, quien pasó semanas junto a los damnificados tras el colapso del edificio.

Fue el propio alcalde de Surfside uno de los primeros en alertar a las autoridades acerca de lo que estaba ocurriendo. “Hemos tenido discusiones con las familias en las que tuvimos que escucharlos contando las historias de cómo les llegaban alertas de nuevas tarjetas de crédito a nombre de sus familiares fallecidos o cómo aparecían cargos en las tarjetas a nombre de algunos sobrevivientes. La recomendación era que cerraran las tarjetas de inmediato”, contaba Burkett.