Tom Brady ganó el Super Bowl con Tampa Bay la temporada pasada y aunque el hecho de levantar el Vince Lombardi una vez más ya era una hazaña, se ha revelado que toda esa campaña la jugó con el ligamento colateral desgarrado de la rodilla izquierda. Según un informe publicado por Tampa Bay Times, Brady ya arrastraba esa lesión desde su última temporada con los Patriots y esta fue empeorando gradualmente cuando inicio su trabajo con los Bucs.

Fue hasta el mes de febrero del 2021 que se revelo que Brady se sometió a una cirugía para reparar la rodilla, la cual parece no afectará su inicio en la temporada con Tampa Bay para defender su corona y es que el veterano mariscal logró integrarse a los entrenamientos de la temporada baja sin complicaciones, además de participar en el torneo de Golf The Match junto a Aaron Rodgers.

“No creo que estuviera al 100 por ciento el año pasado. Su cita, o casi una cita era, ‘Oye, me arreglaré la rodilla y estaré mejor el año que viene y estarás emocionado por eso'”, dijo Christensen revelando una conversación con Brady tras el SB.

Pese a estar con el dolor en la rodilla, Brady no mostró mayores complicaciones y logró en 16 juegos un total de 4633 yardas, 40 touchdowns, 12 intercepciones con un porcentaje de 65.7 de pases completos, llevando a Tampa a su primer Super Bowl desde el 2002.