Tampa Bay evitó el colapso en el último cuarto y con un gol de campo de Succop, los Buccaneers se impusieron 29-31 en el regreso de Dak Prescott a los emparrillados. Los Cowboys de Dallas acariciaron el triunfo, pero la magia de Brady apareció en el momento crucial.

Godwin se había encarado de cavar la tumba de los Bucs con un balón suelto en la zona roja. Jordan recuperó el ovoide y con el nivel de Prescott, un gol de campo de Zurlein había dejado una tarea dura para Tom Brady con poco tiempo en el reloj y solo un tiempo fuera.

Los espacios fueron encontrados por el mariscal como un bálsamo para que Tampa Bay pudiera encaminarse hacia un rango significativo de gol de campo. De a poco la ofensiva llegó a terreno de Dallas y más tarde, una magnífica atrapada de Godwin, ayudó a servir para que Succop lograra conectar el gol de campo.

El resultado fue más que amargo para Prescott. El quarterback maquilló el pobre juego por tierra de los Cowboys y con un total de 403 yardas aéreas; además de tres pases de anotación donde su principal socio fue Cooper.

Pero del lado de los piratas, Gronkowski volvió a mostrar su gran asociación con Brady. El ala cerrada fue crucial para ganar los duelos en la altura. Con dos touchdowns, el veterano volvió a mostrar su valía para que gran parte del juego estuviera del lado local.

La ‘Estrella Solitaria’ entregó una grata exhibición y ha dejado en claro que la vida puede ser mejor con Prescott. Brady y los Bucs volvieron a verse sólidos en el cuerpo de receptores. El capitán de la ofensiva se fue con 379 yardas y 32 pases completos. Además de cuatro touchdowns y dos intercepciones, que fueron producto de errores de sus compañeros. Pero en excelente forma, Tampa se mantendrá como un sólido candidato al Vince Lombardi.