La emergencia médica experimentada por Fernanda Castillo ha llamado la atención sobre un padecimiento grave que sufren muchísimas mujeres alrededor del mundo. Peor aún, muchas de ellas no lo sobreviven.

¿Qué es la hemorragia obstétrica?

“La hemorragia obstétrica es la pérdida sanguínea que puede presentarse durante el periodo grávido o puerperal (superior a 500 ml posparto o 1,000 poscesárea) proveniente de genitales internos o externos. La hemorragia puede ocurrir en el interior (cavidad eritoneal) o en el exterior (a través de los genitales externos)”.

Las causas pueden ser múltiples.

Si la hemorragia ocurre durante la primera mitad del embarazo, se puede deber a un aborto, un embarazo ectópico o una enfermedad trofoblástica gestacional (tumores en el útero).

Ahora, si la hemorragia ocurre en la segunda mitad del embarazo entonces la ciencia entiende que las razones podrían ser otras. Entre ellas, debido a desprendimiento prematuro de la placenta, placenta previa y ruptura uterina.

La hemorragia también puede ocurrir durante el posparto.

La hemorragia puede ocurrir durante el parto o el puerperio (tiempo que dura la recuperación completa del aparato reproductor después del parto, que suele durar entre cinco y seis semanas). En estos casos la hemorragia se puede deber a varios factores.

El primero que se menciona es la atonía uterina, que es el término en obstetricia que se refiere a la pérdida del tono de la musculatura del útero que conlleva a la ausencia de contracción del mismo y un consecuente retraso en su involución tras el parto.).

El segundo es desgarros del canal del parto. El tercero es inversión uterina, que no es otra cosa que es una complicación del parto poco frecuente que se produce inmediatamente después de expulsar la placenta, y consiste en la inversión del útero dentro de su propia cavidad, descendiendo por la vagina hasta asomarse por la vulva.

Otro factor se puede deber a acretismo placentario, que no es otra cosa que la placenta se inserta en el endometrio pero profundamente. Por último, la Secretaría de Salud añade que se puede deber a la retención de restos placentarios.

Factores de riesgo según la ciencia.

Hay varios factores que la ciencia ha identificado como de riesgo para padecer hemorragia obstétrica. Estos son:

Ser menor de 16 años, Ser mayor de 35 años, Nuliparidad (paciente que no presenta embarazo previo y su gestación no pasa de las 20 semanas), Anemia, Desnutrición, Obesidad, Embarazo no deseado, Miomatosis uterina (tumores benignos del músculo liso del útero), Infección recurrente cérvico vaginal y de vías urinarias, Sobredistensión uterina (embarazo múltiple, polihidramnios, etc), Complicaciones del parto (distócico, prolongado y precipitado), Cirugías uterinas previas (cesárea, miomectomia, etc).

Prevención de la hemorragia.

Entre las recomendaciones que establece la Secretaría de Salud para prevenir la hemorragia están controlar la tracción del cordón umbilical, administrar uterotónicos después del alumbramiento, dar masaje en el fondo uterino después del nacimiento y verificar que que no exista otro feto o placenta antes de administrar cualquier oxitócico.

Tratamiento médico de la hemorragia posparto.

Dependiendo de cuál sea la causa del sangrado, la Secretaría recomienda un tratamiento específico. Por ejemplo, para lo casos en que la causa se deba a atonía uterina (la incapacidad del útero de retraerse luego del alumbramiento), lo que recomiendan es la administración de medicamentos. Si se debe a que el canal de parto se desgarró lo que recomiendan al médico es que lo revise. Por el contrario, si se debe a la retención de la placenta lo que indican es suturar las lesiones y el envío a un hospital de referencia. En el caso de inversión uterina lo recomendable es administrar medicamento y la hospitalización de la paciente.

Se recurre a la histerectomía por varias razones.

Una histerectomía abdominal es el “procedimiento quirúrgico donde se extirpa el útero a través de una incisión en la parte inferior del abdomen”, informa la clínica Mayo. Entre las múltiples razones para practicarla, según lan prestigiosa organización médica, están padecer sangrado vaginal anormal que no puede ser controlado con otros métodos. Igualmente, la practican cuando hay dolor pélvico crónico. Sin embargo, la cirugía es el último recurso que se utiliza.

Si padece una hemorragia posparto busque atención médica.

“La hemorragia obstétrica puede poner en peligro la vida de la paciente, y ocurre en aproximadamente uno de cada 1,000 nacimientos, constituyendo un evento de difícil manejo (médico), ya que sólo en algunos casos puede ser previsto de acuerdo con factores de riesgo específicos. El manejo de esta complicación obstétrica requiere manejo multidisciplinario con tratamiento médico, farmacológico y quirúrgico”, se desprende de un texto de la pagina web Acces Medicina. Por lo tanto, es una situación que no debe ser ignorada o minimizada por las pacientes.

Doctor Antonio Soegaard M.D., FACOG

Premier Associates for the Healthcare of Women

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