Los suizos aprobaron  en referéndum, aunque por un mínimo margen, una ley que prohíbe que las mujeres utilicen en cualquier lugar público el velo integral o el burka, elementos de la vestimenta tradicional islámica.

La iniciativa presentada al pueblo fue denominada “Sí a la prohibición de esconder el rostro” y prosperó con un 52% de votos.

Su objetivo declarado era promover la igualdad, la libertad y, en particular, la seguridad, ya que los proponentes afirmaban que evitaría que mujeres sean obligadas a ocultar su rostro o que otros lo hagan con un propósito criminal o terrorista.

Su principal promotor fue el partido UDC, el más conservador del espectro político suizo, pero la nueva norma también recibió el apoyo de otros partidos de derecha. “Nos alegramos. No queremos que haya un islam radical en nuestro país”, declaró el presidente de la UDC Suiza, Marco Chiesa .

Suiza sigue así los pasos de Francia, Austria, Bulgaria, Bélgica y Dinamarca, al prohibir el velo integral, tras años de debate. El texto no menciona el burka (túnica que cubre a las mujeres de pies a cabeza y tiene una abertura con una rejilla a la altura de los ojos) ni el nicab (que cubre el cuerpo y el rostro salvo los ojos), pero todo el mundo tenía claro a quién se dirige. En los carteles de campaña no cabe la menor duda. Junto a “frenar el islamismo radical” o “frenar el extremismo” aparecen mujeres en nicab. Ahora será prohibido cubrirse completamente el rostro en público, pero se prevén excepciones para, por ejemplo, los lugares de culto.

Entre sus oponentes no solo figuraban partidos políticos, sino movimientos sociales como reconocidos colectivos feministas, que juzgaban que esta prohibición era “racista y sexista”. También el Gobierno y el Parlamento suizos estaban contra esta prohibición por considerar que se trata de un fenómeno marginal en Suiza, que podría tener efectos negativos en el turismo y, finalmente, no ayudaría realmente a las mujeres afectadas.

Imagen de archivo de una mujer vestida con un niqab tomando una fotografía junto al lago de Lungenersee, en el paso montañoso de Bruenigpass, en Suiza. 3 agosto 2017. REUTERS/Arnd WiegmannImagen de archivo de una mujer vestida con un niqab tomando una fotografía junto al lago de Lungenersee, en el paso montañoso de Bruenigpass, en Suiza. 3 agosto 2017.

La prohibición del velo integral no es una medida encaminada a la liberación de las mujeres. Se trata, por el contrario, de una peligrosa política simbólica que viola la libertad de expresión y de religión”, acusa Cyrielle Huguenot, responsable de los derechos de las mujeres en Amnistía Internacional Suiza, citada en un comunicado.

Según cifras de la Oficina de Estadísticas de 2019, alrededor de un 5,5% de la población suiza y musulmana, principalmente con raíces en la antigua Yugoslavia. Suiza recibe cada año una clientela turística procedente de países árabes y de alto poder adquisitivo.

“Ninguna mujer puede aceptar caminar por la calle con una tela sobre el rostro que le impide respirar, mostrarse como persona y como mujer, y decirlo en voz alta no es ni sexista ni racista”, declaró al conocerse el resultado del referéndum la parlamentaria Jaqueline de Quattro, en declaraciones a la radio-televisión pública suiza RTS.

La ley aprobada en este referéndum también se aplicará a los participantes en manifestaciones y marchas, que no podrán ocultarse el rostro, lo que en ocasiones ocurre cuando grupúsculos violentos actúan de forma violenta y realizan destrozos en las calles.