Al conducir o subirse a un vehículo las personas están siempre expuestas a situaciones de riesgo. Una de ellas involucra a los objetos que pueden quedar sueltos dentro del habitáculo, dado que se pueden convertir en un peligro frente a frenadas bruscas o los siempre latentes accidentes de tránsito.

Aquellas personas que pasan una gran parte del día a bordo de un automóvil, utilitario, camión o autobús, tienden a tener herramientas, pero también en muchos casos ropa, calzado y elementos de uso diario sueltos en diferentes lugares del vehículo, lo cual significa un peligro permanente para todos los pasajeros.

Así, por ejemplo, un simple estuche de lentes pesa apenas 150 gramos, pero frente a una colisión a una velocidad de 50 km/h puede pesar más de 40 veces su peso, siendo un proyectil que puede chocar contra la cabeza del conductor o de cualquier otro pasajero, ocasionándole graves daños y heridas.

Una de las situaciones más comunes surge a la hora de armar el equipaje para viajar. Se suele cargar el vehículo de más y, en caso de que el espacio del baúl no alcance, se usan los asientos traseros para colocar los objetos restantes, algo muy peligroso en el caso de una fuerte frenada o colisión, debido al efecto amplificador del peso producido por la velocidad.

Los expertos en seguridad vial aconsejan llevar esos objetos en el maletero ya que un elemento suelto se convierte en una fuerza capaz de provocar lesiones graves en los ocupantes. Sin embargo, son muchas las personas que ignoran estos datos.

Mejor prevenir que lamentar

Para evitar accidentes es necesario saber qué precauciones tomar y ser conscientes de la seguridad dentro y fuera del vehículo. Hay que tener en cuenta que frente a un siniestro son cuatro los tipos de impactos que se pueden producir: el primero es el del vehículo contra el obstáculo, el segundo es el del cuerpo (que quiere seguir moviéndose a la velocidad a la que venía) contra el cinturón de seguridad y el airbag; el tercer impacto, el más peligroso, es el de los órganos contra el esqueleto, y el cuarto suele producirse cuando se llevan cosas sueltas en el vehículo.

Cuando el espacio del baúl no alcanza, muchas personas optan por colocar objetos entre los asientos o la luneta, algo muy peligroso en el caso de una fuerte frenada o colisión.

“Antes de iniciar cualquier trayecto es importante revisar y asegurar la carga para evitar accidentes innecesarios. Aprovechar el espacio del baúl y los espacios porta-objetos para colocar debidamente todo el equipaje resulta indispensable para tener un viaje tranquilo y seguro” . La forma más segura de transportar cualquier objeto es en el baúl, en la guantera, en bolsas ubicadas detrás de los respaldos de los asientos delanteros y en los huecos de las puertas o de los reposa brazos delantero o traseros.

Llevar los artículos más pesados en huecos que tengan tapa, como la guantera o el cofre entre los asientos. Sujetar siempre los objetos pesados que se lleven en el baúl. Esto es para evitar que en caso de accidente ingresen dentro del habitáculo.

Es importante comprender que los cinturones de seguridad están pensados para sujetar el cuerpo humano, no cajas ni valijas. Se aconseja usar cuerdas o sogas para atar los objetos en la parte trasera del auto.

Asimismo, es preferible dejar cualquier ítem en el suelo que arriba de los asientos. En última instancia, pueden viajar sueltos dado que si ocurriese un imprevisto vial, el elemento se sacudirá pero el riesgo de que este impacte sobre una persona es reducido.

Nunca se debe minimizar el riesgo que pueda suponer un objeto suelto dentro de un vehículo. Este tipo de accidentes son más frecuente de lo que se cree, por eso no solo se sugiere tener en consideración estas recomendaciones, sino además, contar con un seguro que lo cubra frente a eventualidades.