Salvador Ramos es el nombre que pasa an engrosar la lista de los autores de las mayores masacres de Estados Unidos. El joven, de 18 años, entró este martes en un colegio de Texas y abrió fuego sobre sus alumnos y profesores, matando a 19 alumnos y dos profesores. El asesino había asistido a la misma escuela a la que ahora regresó para asesinar a niños de entre 7 y 10 años.

La foto distribuida por la policía muestra a un joven pálido, con el pelo oscuro, largo, y el rostro inexpresivo. Era ciudadano estadounidense y estaba estudiando en la secundaria de Uvalde. Antes de perpetrar este asesinato, habría disparado a su abuela que fue transportada a un hospital en San Antonio en estado grave.

Luego, equipado con un chaleco antibalas y un rifle, según el sargento Erick Estrada del Departamento de Seguridad de Texas, el joven se dirigió al colegio donde disparó de forma indiscriminada y huyó después en un automóvil que abandonó cerca de la escuela primaria Robb tras sufrir un accidente. El joven murió durante un tiroteo con la policía. Dos agentes también sufrieron heridas leves, dijo el gobernador Abbott.

En redes sociales se le asocia con una cuenta de Instagram, borrada por Meta tras la masacre, con varias fotos: dos autorretratos en blanco y negro donde aparece con una chaqueta con capucha, el pelo hasta la nuca, y la foto de un cargador de rifles. En la misma cuenta de Instagram, cuatro días antes del ataque a la escuela, había publicado la foto de dos escopetas semiautomáticas con el cargador enganchado.

Ramos trabajaba en un restaurante de hamburguesas en la localidad al menos cinco días a la semana, de las 11:00 a las 16:00-17:00 horas. El gerente afirmó que Salvador “era un tipo tranquilo, que no hablaba mucho. Realmente no socializaba con los otros empleados”. Un excompañero de clase de Salvador Ramos, muy cercano a él, dijo que le envió un mensaje de texto con fotos de un arma de fuego que tenía y una bolsa llena de municiones días antes del ataque.

“Me enviaba mensajes de vez en cuando, y hace cuatro días me envió una foto con un arma y una mochila llena de 5.56 cartuchos, probablemente como siete cargadores. Yo estaba como, ‘hermano, ¿por qué tienes esto?’ y él dijo: ‘No te preocupes por eso'”. Según este amigo, algunos compañeros se burlaban de Ramos por la ropa que usaba y la situación financiera de su familia, y el joven cada vez iba menos a clase.“Fue dejando las clases poco a poco, apenas venía”, dijo.

El lunes, Ramos había enviado un mensaje a una adolescente en Instagram, etiquetándola en una foto de las armas: “Tengo un pequeño secreto. Quiero decírtelo. Estoy a punto de”, decía un mensaje.”¿A punto de qué?”, respondió ella. Ramos le dijo: “Te lo diré antes de las 11”. Este martes a las 7 de la mañana, antes de cometer la masacre, Ramos volvió a escribirle: “Te voy a escribir en una hora, pero tienes que responder. Es un secretito y te lo voy a contar“.

El jefe de la Policía de Uvalde, Pete Arredondo, aseguró que la investigación apunta a que Ramos actuó solo.

 

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