Mientras algunos países luchan por hacerse con más vacunas, otros se preguntan qué hacer con las dosis que pidieron pero que ya no van a usar, debido a las preocupaciones sobre su seguridad.

Varios países han restringido el uso de las vacunas Oxford-AstraZeneca y Johnson & Johnson (Janssen) para grupos de edad más jóvenes debido a un riesgo muy pequeño de que se produzcan coágulos sanguíneos.

Dinamarca ha dejado de distribuir AztraZeneca por completo, lo que ha provocado una ola de interés por las dosis que no serán utilizadas en ese país.