Florida disminuyó el límite de edad de quienes pueden recibir una vacuna contra el COVID-19 a 60 años. Es decir, toda persona que tenga o supere esa edad y resida en el estado puede obtener una cita. A esto se suma toda persona que acredite trabajar en la industria médica -sin importar su edad- todos los mayores de 18 años residentes de Florida con una orden médica de recibir la vacuna, y todos los maestros, policías y bomberos mayores de 50 años.

La inmensa mayoría de los sitios en los que se coloca la vacuna en Florida requiere una cita previa. Si bien las autoridades coinciden en que son muy pocas las dosis que quedan sin asignar, suele pasar a diario que alguien que tiene un turno no se presente y esta sobre.Como el proceso de almacenamiento reviste una logística extremadamente compleja -por las bajas temperaturas a las que deben estar conservadas las dosis de Moderna y Pifzer, las más usadas en Estados Unidos- se echan a perder si no se aplican una vez que se sacan de los refrigeradores especiales.

La política en las farmacias y supermercados

En la cadena de farmacias CVS la norma indica que si les sobran vacunas al final del día, los técnicos a cargo deben contactar a personas registradas con la farmacia que aún no tienen turno y que califican bajo los criterios de selección del estado. La segunda opción es colocársela a los empleados que quieran recibir su dosis. La tercera opción prevé inmunizar a quien se acerque en persona. En esos casos, no hay restricciones de edad ni requisitos médicos.

Un centro de vacunación en Florida. Foto: REUTERS/Ivan AlvaradoUn centro de vacunación en Florida.

Las farmacias de los supermercados Publix, la mayor cadena del estado, tienen la norma de que no se puede perder ninguna dosis. Por lo tanto, si al final del día hay sobrantes, deben colocarse. La prioridad es para empleados de la cadena.

En los supermercados Walmart se colocan al final del día las dosis sobrantes a empleados o clientes, para evitar el desperdicio. Se procura que todos cumplan con las restricciones impuestas por el estado, aunque la prioridad es no descartar ninguna dosis.

Centros de vacunación controlados por el estado

En Miami-Dade, el estado de Florida tiene dos grandes centros de vacunación. Uno en el zoológico de Miami y el otro en el estadio Hard Rock. En ambos, la prioridad siguen siendo los trabajadores médicos y los mayores de 60 años. Sin embargo, si sobran vacunas, se le colocan a cualquier persona que se encuentre en el lugar. Esto ha provocado una línea paralela de personas que a diario se acercan a buscar una dosis sobrante sin tener turno y, muchas veces, sin cumplir con los requisitos de Florida.

En las calles se escuchan anécdotas a diario de personas que recibieron su vacuna sin pertenecer a un grupo de prioridad. A veces son mitos urbanos, otras son casos concretos. Las autoridades del departamento de salud estatal emitieron un comunicado en el que reconocen que pueden darse algunos casos, pero quieren dejar en claro que son excepciones y que la indicación sigue siendo que los residentes esperen a entrar en el grupo de prioridad para poder tener un turno.