El deterioro cognitivo y el covid-19 están estrechamente relacionados, según han mostrado investigaciones recientes relacionadas con los efectos secundarios de la pandemia.

Uno de estos es síntomas es la «niebla mental», como se le conoce al deterioro cognitivo, que puede persistir durante meses en algunos pacientes con covid-19 que fueron hospitalizados, e incluso en algunos que no lo fueron

En este estudio se estableció que alrededor de una cuarta parte de los pacientes que tenían covid y que hacían parte de registro del Sistema de Salud, en Estados Unidos, experimentaron algunos problemas de memoria. Y si bien los pacientes que estaban hospitalizados eran más propensos a padecer la llamada “niebla mental” después de una infección por coronavirus, algunos pacientes ambulatorios también sufrieron deterioro cognitivo.

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«Este patrón es coherente con los primeros informes que describen un síndrome disejecutivo después del covid-19 y tiene implicaciones considerables para los resultados ocupacionales, psicológicos y funcionales», escribieron los investigadores.

Otra investigación,  descubrió que hasta 1 de cada 3 personas con covid-19 presentaba síntomas neurológicos o de salud mental a más largo plazo.

Entre los síntomas más recurrentes de la niebla mental «están problemas de concentración, y con frecuencia tienen más ansiedad y depresión»,  en pacientes con covid-19.

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Los investigadores de un consorcio internacional buscaban comprender las consecuencias a largo plazo del covid-19 sobre el sistema nervioso central. Encontraron problemas de memoria y marcadores biológicos similares a los observados en los pacientes con alzhéimer. Ambas enfermedades se caracterizan por la inflamación del cerebro.

Entre tres y seis meses después de haberse infectado, más de la mitad de los pacientes seguían teniendo problemas de olvidos y aproximadamente una cuarta parte experimentaba problemas cognitivos adicionales. El grado de enfermedad de un paciente con covid-19 no era un indicador de si experimentaría un deterioro cognitivo.

«La gravedad de la enfermedad inicial no predice quién va a padecer esto», «De hecho, muchos de ellos tenían síntomas mínimos: solo un resfriado o pérdida de olfato».

Entre los problemas cognitivos que presentaron estos pacientes estaban:

Olvidos persistentes Dificultad para secuenciar tareas Olvidar palabras y frases

«Estos hallazgos sugieren que los pacientes que tuvieron covid-19 pueden tener una aceleración de los síntomas y la patología relacionados con el Alzheimer», el Dr. Thomas Wisniewski, profesor de neurología de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, que participó en este estudio.

Según los CDC, otros síntomas del covid a largo plazo son:

Cansancio o fatiga que interfiere con la vida diaria Síntomas que empeoran después del esfuerzo físico o mental Fiebre Dificultad para pensar o concentrarse (denominada “niebla mental”) Dolor de cabeza Problemas para dormir Mareos al ponerse de pie (aturdimiento) Sentimientos de alfileres y agujas Cambio en el olfato o el gusto Depresión o ansiedad Cambios en el cerebro

Además de los problemas de cognición, las personas que han tenido casos leves de covid-19 pueden haber acelerado el envejecimiento del cerebro y otros cambios en él, según un estudio publicado en la revista Nature en marzo de 2022.

El estudio encontró que los cerebros de quienes tenían covid-19 tenían una mayor pérdida de materia gris y anomalías en el tejido cerebral en comparación con los que no tenían covid-19. Muchos de esos cambios estaban en el área del cerebro relacionada con el sentido del olfato.

«Nos sorprendió mucho ver diferencias claras en el cerebro incluso con una infección leve».

Douaud y sus colegas evaluaron imágenes cerebrales de 401 personas que tenían covid-19 entre marzo de 2020 y abril de 2021, tanto antes de la infección como un promedio de cuatro meses y medio después de la infección. Compararon los resultados con imágenes cerebrales de 384 personas no infectadas de edad, nivel socioeconómico y factores de riesgo como la presión arterial y la obesidad similares. De las 401 personas infectadas, 15 habían sido hospitalizadas.

Douaud explicó que es normal que las personas pierdan entre un 0,2 % y un 0,3 % de materia gris cada año en las áreas del cerebro relacionadas con la memoria a medida que envejecen, pero en la evaluación del estudio, las personas que habían sido infectadas con el coronavirus perdieron entre un 0,2 % y un 2 % adicional de tejido en comparación con las que no habían sido infectadas.