A raíz de la falsificación de certificados de vacunación que prolifera a través de internet, las autoridades estadounidense señalan que quienes usen tarjetas de vacunación de COVID-19 falsas pueden hacerse acreedores a una multa de $5,000 dólares o cinco años de prisión.

El Federal Bureau of Investigation (FBI) ya ha clasificado como un delito el uso no autorizado del sello de una agencia gubernamental oficial, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) o el Department of Health and Human Services (HHS).

Tergiversar los sellos oficiales o logotipos de estas instituciones gubernamentales es un un acto que podría ser “punible según el Título 18 del Código de los Estados Unidos, Sección 1017 y otras leyes aplicables”, por lo que el FBI y el Departamento de Justicia instan a la población a “no comprar tarjetas de vacunas falsas, no hacer sus propias tarjetas de vacunas y no completar tarjetas de registro de vacunación en blanco con información falsa“.

Apenas en julio pasado WoodTV reportó que el Departamento de Justicia anunció el arresto de un médico en el norte de California por emitir tarjetas de vacunación falsas. El doctor comercializaba remedios homeopáticas que, según su dicho, ayudaban a combatir el COVID-19.

Los funcionarios de salud instan a las personas vacunadas a guardar sus tarjetas de vacunación contra COVID-19 de papel, pues se trata de una prueba fehaciente de inmunización.

Con el reinicio de clases cerca, algunos colegios y universidades solicitan una prueba de vacunación contra COVID-19 a su matrícula para reincorporarse a clases presenciales. Además, algunos estados como Nueva York solicitan la tarjeta para permitir el ingreso a ciertos lugares públicos. Estas circunstancias han favorecido el mercado de certificados falsos de vacunación que se venden, principalmente, a través de internet.

“Vemos que éste es un problema poco informado sólo porque es nuevo, y tiene una tendencia al alza. Estamos viendo que estas tarjetas de vacunación se venden en muchas plataformas de redes sociales, como Twitter, Facebook, Instagram e incluso TikTok”, dijo la agente especial del FBI Jeanette Harper, a la cadena Fox. El costo de estos documentos falsos puede llegar a rondar los $500 dólares.

Las autoridades también advierten que los delincuentes pueden robar la identidad de las personas utilizando fotos de tarjetas de vacunación legítimas publicadas en línea, por lo que instan a no publicar imágenes de los certificados en redes sociales o a borrarlas de inmediato.