Cuando se habla de la vitamina D3, generalmente se piensa en el fortalecimiento de los huesos. Pero un nuevo estudio revela su potencia para ayudar al sistema inmune a luchar contra infecciones.

La investigación encontró que la vitamina D3 podría equilibrar el sistema inmune de las personas y ayudar a fortalecer las defensas contra infecciones virales como la que causa COVID-19.

El trabajo colaborativo de las Universidades de Surrey y Brighton, analizó el impacto en la salud de dos vitaminas hermanas: la D2 y D3. Mientras los resultados mostraron que la vitamina D2 no tenía una influencia significativa en la salud, la D3 tenía un efecto modificador en el sistema inmune que podría fortalecer el cuerpo contra enfermedades virales y bacterianas.

El profesor Colin Smith, autor principal del estudio, dijo: “Hemos demostrado que la vitamina D3 parece estimular el sistema de señalización del interferón tipo I en el cuerpo, una parte clave del sistema inmunitario que proporciona una primera línea de defensa contra las bacterias y los virus. Por lo tanto, un estatus saludable de vitamina D3 puede ayudar a prevenir que los virus y las bacterias se afiancen en el cuerpo”.

“Nuestro estudio sugiere que es importante que las personas tomen un suplemento de vitamina D3 o alimentos adecuadamente fortificados, especialmente en los meses de invierno”, agregó.

Aunque algunos alimentos están fortificados con vitamina D, como algunos cereales para el desayuno, yogures y pan, pocos contienen la vitamina de forma natural. La vitamina D3 se produce naturalmente en la piel a partir de la exposición a la luz solar o a la luz ultravioleta UVB artificial.

Muchas personas tienen niveles insuficientes de vitamina D3 porque viven en lugares donde la luz solar es limitada en invierno, o no pasan suficiente tiempo expuestos al sol. La pandemia de COVID-19 también ha limitado la exposición natural de las personas al sol debido a que pasan más tiempo en sus hogares.

La profesora Susan Lanham-New, coautora del estudio y directora del Departamento de Ciencias de la Nutrición de la Universidad de Surrey, dijo:

“Estos resultados muestran que la vitamina D3 debería consumirse a través de alimentos y suplementos fortificados”.

Datos sobre la vitamina D

La vitamina D es un nutriente que se encuentra en alimentos, suplementos, y en los rayos ultravioletas del sol. Junto con su primo hermano el calcio ayuda a que los huesos crezcan y se mantengan fuertes.

El aceite de merluza, el pez espada, el atún y los lácteos fortificados son de los alimentos que más contienen vitamina D.

La deficiencia de vitamina D —es decir que no haya suficiente de este nutriente en el organismo— puede causar debilitamiento de los huesos y osteoporosis. También puede quitarle fortaleza al sistema inmune, abriendo la puerta a muchas enfermedades y condiciones crónicas.

Si vives al norte de una línea imaginaria que una San Francisco con Philadelphia, o no estás al sol al menos 15 minutos por día, es probable que tengas el nivel de vitamina D por debajo de lo normal. A la inversa, las personas que viven en zonas cálidas, suelen tener más tiempo en el año para absorver vitamina D de manera natural.

Las personas de piel oscura, los adultos mayores y los que tienen sobrepeso también están en mayor riesgo de tener niveles más bajos de esta vitamina.

A nivel mundial, mil millones de personas tienen déficit de vitamina D, y en Estados Unidos es una de cada 4.

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