Un juez de Florida condenó este 3 de marzo a 20 años de prisión a un hombre hispanoluego de que fue encontrado culpable de atar y cortar el pene con unas tijeras al presunto amante de su esposa.

Se trata de Alex Bonilla, de 51 años de edad, quien emigró de El Salvador a Estados Unidos en 1990 y había trabajado en una lechería durante 20 años. Tiene dos hijos de su primer matrimonio en su país natal y tres hijos con su segunda esposa en el condado de Gilcrest, en Florida.

Fue acusado de allanamiento de morada, secuestro para infligir daño corporal, agresión agravada con un arma mortal y asalto agravado con arma de fuego, por lo que 10 años de su condena serán en  libertad condicional y tendrá que pagar a la víctima una indemnizaciónde aproximadamente USD 250,000.

La brutal venganza
(Foto: Pixabay)

De acuerdo con los reportes, los hechos ocurrieron la mañana del 14 de julio de 2019, dos meses después de que Bonilla descubriera que su esposa lo engañaba con un vecino, en la ciudad de Gainesville.

Según la declaración del hombre mutilado, de 32 años de edad, el día del ataque Bonilla ingresó a su casa sin permiso mientras la víctima preparaba el desayuno para sus dos hijos.

De pie en la puerta y con una pistola bajo el brazo, Alex le dijo: ‘Vine aquí para arreglar algo’, y luego lo llevó con amenazas a su dormitorio y cerró la puerta detrás de ellas.

A partir de ahí, la víctima de la que no se ha revelado su identidad, afirmó que Bonilla lo ató, lo puso de pie y procedió a mutilar su pene. Durante la desproporcionada venganza, en otra habitación había unos niños asustados. Por ello, el agresor fue acusado también de abuso infantil en un primer momento, pero el cargo le fue retirado antes de la condena, gracias a una clemencia del juez.

(Captura de pantalla: Google Street)

Según los testigos de Gainesville, Bonilla se fue del lugar llevándose el pene consigo.

Tras la serena huida de Bonilla, el presunto amante de su mujer se zafó de las ataduras y llamó a emergencias alertando de la brutal agresión. Les dijo a los agentes que necesitaba atención médica urgente porque su vecino le había cortado el pene.

Los médicos no han podido volver a colocar el órgano sexual de la víctima, lo que deja al padre de dos hijos casado sin poder orinar normalmente ni tener relaciones sexuales con su esposa, según documentos judiciales.

La versión de Bonilla
En estos casos no habría infidelidad, porque hay un arreglo explícito y aceptado por ambos (Getty)En estos casos no habría infidelidad, porque hay un arreglo explícito y aceptado por ambos

Por su parte, Alex narró que el día del enfrentamiento había visto a su vecino mirando su casa y decidió ir a hablar con él. Aseguró que hablaron en la habitación de su vecino y le dijo: ‘Debes mantenerte alejado de mi esposa y dejarla en paz’, lo que supuestamente enfureció al otro hombre y lo llevó a atacar físicamente.

“El acusado declaró que luego se desmayó y no recuerda nada desde ese momento hasta que estuvo en el trabajo y fue arrestado”, según el documento.

Sin embargo, se declaró sin oposición en febrero pasado a los cargos de secuestro, agresión agravada con un arma mortal y asalto agravado con un arma mortal. Bonilla ha estado encarcelado desde julio de 2019.