La farmacéutica estadounidense Pfizer anunció que su pastilla Paxlovid, que aspira a convertirse en el primer tratamiento oral en Estados Unidos contra el COVID-19, reduce en un 89% de los casos el riesgo de hospitalización o muerte en adultos.

En un comunicado, la farmacéutica -que también es la creadora de una de las vacunas más empleadas contra el COVID-19- indicó que, además, sus datos más recientes confirman que el medicamento es un «inhibidor potente» ante la variante ómicron del coronavirus.

Las pastillas Paxlovid todavía no han sido aprobadas por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), pero el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, se mostró esperanzado a principios de diciembre de que se pueda recibir el visto bueno antes de que termine el mes.

EL RESULTADO SE OBTUVO CUANDO SE TOMÓ EN LOS PRIMEROS TRES DÍAS DE LA APARICIÓN DE SÍNTOMAS

En los estudios clínicos llevados a cabo por la farmacéutica, la reducción del riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19 fue del 89% cuando la pastilla se administró en los tres días siguientes a la aparición de los primeros síntomas; y prácticamente la misma (del 88%) cuando se administró en los cinco días posteriores a la aparición de síntomas.

El estudio se llevó a cabo entre 2,246 adultos residentes en Norte y Sudamérica, Europa, África y Asia (41% de ellos en EEUU) a los que se les había diagnosticado COVID-19 en los cinco días anteriores, y todos ellos tenían por lo menos una característica o condición médica que les hacía ser pacientes con riesgo de desarrollar una enfermedad grave.

De todos los pacientes a quienes fue suministrado Paxlovid, sólo el 0.7% fue hospitalizado en los 28 días posteriores a su participación en el estudio, y ninguno de ellos murió.

En cambio, entre aquellos pacientes que participaron en el estudio pero a los que no les fue suministrado Paxlovid (el grupo de control), el 6.5% fue hospitalizado o falleció, informó Pfizer.