Una norma que operaba desde mayo de 2021 y que permitía a los ciudadanos estadounidenses ingresar al país con su pasaporte expirado caducó a partir del inicio de este mes de julio.

La única condición que tenían estas personas era que el pasaporte hubiera expirado después del 1 de enero de 2020.

La medida se tomó, provisionalmente, en medio de la pandemia del COVID-19 y expiró el 30 de junio, según un comunicado emitido por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés)

Esta norma fue emitida en mayo del 2021 y renovada en diciembre de ese año y en marzo del 2022.

La Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) instruyó a sus empleados que, si un ciudadano estadounidense se presenta en un aeropuerto con un pasaporte expirado para abordar un avión hacia Estados Unidos, este deberá ser rechazado y se le debe sugerir que se acerque a la embajada o consulado más cercano para solicitar un pasaporte nuevo.