Líderes de países en desarrollo advirtieron esta semana a la Asamblea General de la ONU que el acaparamiento de vacunas contra el COVID-19 por parte de los países ricos deja la puerta abierta a la aparición de nuevas variantes del coronavirus, incluso cuando las infecciones ya aumentan en muchos lugares.

Filipinas advirtió de una “sequía de vacunas provocada por el hombre” en los países pobres, Perú dijo que la solidaridad internacional había fracasado y Ghana lamentó el nacionalismo de las vacunas. El jefe de las Naciones Unidas calificó de “obscenidad” la distribución desigual de las vacunas contra el COVID-19.

“Los países ricos acaparan vacunas que salvan vidas, mientras que las naciones pobres esperan a que se les dé un chorrito”, dijo el martes el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, en la reunión de alto nivel.

“Ahora hablan de vacunas de refuerzo, mientras que los países en desarrollo consideran medias dosis sólo para salir adelante. Esto es chocante más allá de la creencia y debe ser condenado por lo que es: un acto egoísta que no puede ser justificado ni racional, ni moralmente”.

Alrededor del 35% de las personas que han recibido al menos una dosis de una vacuna contra el coronavirus procedían de países de renta alta y al menos el 28% eran de Europa y Norteamérica, según los datos de Reuters de los países que informan de estas cifras.

Mientras tanto, las tasas de vacunación en algunos países, como Haití y la República Democrática del Congo, son inferiores al 1%, según un rastreador de Reuters https://graphics.reuters.com/world-coronavirus-tracker-and-maps/vaccination-rollout-and-access.

El continente africano es el más afectado por el nacionalismo de las vacunas, según declaró el miércoles el presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo. Alrededor de 900 millones de africanos siguen necesitando vacunas para alcanzar el umbral del 70% logrado en otras partes del mundo.

El presidente de Colombia, Iván Duque, dijo que las vacunas contra el COVID-19 deben distribuirse equitativamente para evitar la creación de nuevas variantes más temibles del coronavirus.

“Si se mantienen atrasos en la distribución equitativa de vacunas para todas las naciones, nos exponemos como humanidad a que nuevas variables puedan atacarnos con mayor ferocidad. La inmunidad global requiere de la solidaridad para que no exista acaparamiento de unos frente a la necesidad de otros”, dijo Duque el martes.

Algunos países han adquirido dosis suficientes para seis o siete veces su población y han anunciado terceras dosis de refuerzo, añadió Duque, mientras que otros no han podido administrar ninguna vacuna.