Una mermada Selección Colombia llegaba al choque definitivo contra Uruguay. Sin embargo, Reinaldo Rueda no se guardó nada en los papeles para enfrentar a los charrúas. La sorpresa vino por cuenta de los cuatro delanteros integraron la formación titular: Borré, Muriel, Zapata y Díaz. Por el lado de Tabárez, llegaron Godín y Suárez al enfrentamiento de cuartos de final.

En el inicio, ambos equipos apostaron por la velocidad y juego abierto por bandas. La idea de Rueda daba resultado con un partido equilibrado y pocos acercamientos a las áreas. Poco a poco, se iría destrabando el partido.

Duván Zapata tuvo un infartante mano a mano con Muslera, luego de un pase excepcional de Gustavo Cuéllar. El portero charrúa supo aguantar el rifle del Toro y evitó lo que iba a ser la apertura del marcador. En defensa, Colombia se comportaba bien y mantenía tranquilo a Ospina. Godín tuvo que andarse con cuidado tras ver la tarjeta Amarilla en un choque con Zapata.

Justo antes del pitazo para el final del primer tiempo, Colombia tuvo otra magnífica ocasión. Duván Zapata se metió a punta de fuerza al área hasta quemarle las manos al portero del Galatasaray. El rebote le quedó servido a Luis Fernando Muriel, pero el remate potente se fue desviado. La Tricolor había sido superior.

El segundo tiempo iba a arrancar mucho más emocionante. Gustavo Cuéllar robó el saque de Uruguay y la cedió para Luis Díaz, quien metió una pelota al área chica. La defensa uruguaya despejó el peligro cuando Zapata buscaba anticipar.

La respuesta de los orientales fue inmediata. La salida de Nández por derecha fue clave para ejercer ahogo sobre Colombia. Un centro del lateral tomó dirección al arco y Ospina tuvo que volar para protagonizar una heróica atajada cuando todo parecía perdido.

El equipo de Rueda supo aguantar sus minutos más oscuros con juicio defensivo y entendimiento del juego. El arma entonces fue el contragolpe, abogando principalmente a la velocidad de Luis Díaz por el sector izquierdo. Llegó entonces la altura de Mina en un córner con un cabezazo certero, pero Muslera estaba atento para salvar en la línea.

Yimmi Chará ingresó y le dio otro aire a Colombia. Borré recuperó su posición de centrodelantero. Muslera siguió siendo figura al sacar casi de dentro un testarazo de Zapata en velocidad. El tiempo se consumía y no llegaba la celebración.

Colombia siguió empujando por encontrar el gol y metió a Uruguay en su campo.Faltó puntería en los pies de Zapata y decisión en Luis Díaz a la hora de intentar remates. No hubo más remedio que la definición por penaltis.

Ospina estuvo gigante en el arco y atajó los cobros de Giménez y Viña. Colombia consiguió su clasificación a semifinales con muchísimo mérito. Por la Tricolor ejecutaron sin inconvenientes Zapata, Sánchez, Mina y Borja.