Cuando miles de personas se disponen a viajar para aprovechar las vacaciones de verano, los expertos de salud advierten que se deben extremar las precauciones ante el surgimiento de nuevas subvariantes de ómicron que son cada vez más contagiosas y peligrosas porque esquivan la inmunidad que brindan las vacunas y los anticuerpos generados por las infecciones naturales

Desde su aparición a fines de noviembre de 2021, la OMS (Organización Mundial de la Salud) advirtió que las subvariantes de ómicron se han adueñado del planeta y han generado una tremenda ola de contagios, no solo en Estados Unidos sino en muchos otros países.

Las mutaciones que están causando más estragos a nivel mundial son las subvariantes de ómicron conocidas como BA.5 y BA.2.75, esta última también llamada Centaurus.

La diferencia principal entre ambas es, fundamentalmente, su número de mutaciones y su alto nivel de contagio. La BA.5 es la dominante en todo el planeta y la responsable del mayor número de contagios. Hasta la semana que concluyó el 2 de julio, esta subvariante provocó casi el 54 por ciento de casos en Estados Unidos y, junto con la BA.4, el 70 por ciento de contagios a nivel nacional.

Por lo que respecta a la Centaurus, ésta se detectó recientemente en la India y otros 12 países. La OMS la está vigilando de cerca porque se ha visto que tiene una enorme capacidad de contagio y ocho mutaciones nuevas en la espiga.

Los funcionarios de la OMS dicen que la principal diferencia entre la Centaurus y la BA.5 radica en el número de mutaciones que tiene la primera en la espiga, que es la estructura en forma de corona que cubre la superficie del virus y se adhiere a las células humanas para poder contagiarlas.

A la comunidad científica le preocupa, en especial, esta nueva subvariante porque podría ser todavía más contagiosa que la BA.5 por las ocho mutaciones que tiene y porque, hasta ahora, ha mostrado que no la detienen ni las vacunas ni la inmunidad natural creada por infecciones previas de coronavirus.