Siguen los avances para luchar contra las variantes del Sars-Cov 2 y de otros coronavirus y ahora se ha hallado un nuevo anticuerpo capaz de hacer frente a todas las mutaciones que se den, algunas de las cuales ya han ido evolucionando durante la pandemia. Los expertos, de hecho, dan por sentado que estos virus seguirán mutando en el futuro, por lo que los tratamientos tendrán que seguir avanzando para combatirlos.

Según un estudio este anticuerpo no se puede probar contra virus desconocidos, pero sí permitirá avanzar en el desarrollo de vacunas. De hecho, los investigadores trabajaron con 12 anticuerpos distintos de personas que habían pasado la enfermedad y comparándolos, han hallado uno que no permite ser superado por ninguna de las variantes del Sars-Cov-2 y otros coronavirus. Además, es lo suficientemente potente a la luz de las investigaciones que se han hecho.

Los autores del estudio querían buscar una solución al problema que tienen algunos tratamientos actuales contra el Covid-19, y ese no es otro que las variantes, porque algunas de estas mutaciones permiten que el virus escape del alcance de los anticuerpos.

Los investigadores apuntan además que el estudio ha servido para ver, precisamente, cuáles son las “características que deben priorizarse para el desarrollo terapéutico contra la pandemia actual y las posibles pandemias futuras”, de tal manera que no se repita la situación que se ha vivido con la Covid y así poder anticiparse con los medicamentos y las vacunas.

Se ha publicado que aunque el riesgo de que un niño sea ingresado en un hospital debido a la Covid-19 es pequeño, un nuevo estudio británico ha descubierto que alrededor de 1 de cada 20 niños hospitalizados por esta enfermedad desarrollan complicaciones cerebrales o nerviosas relacionadas con la infección vírica.

La investigación, publicada en la revista ‘The Lancet Child and Adolescent Health’ y dirigida por la Universidad de Liverpool (Reino Unido), identifica un amplio espectro de complicaciones neurológicas en los niños y sugiere que pueden ser más comunes que en los adultos ingresados con COVID-19.