La jornada de este miércoles fue convocada por el Comité Nacional de Paro tras fracasar el diálogo con el Gobierno de Iván Duque el lunes. Sin embargo, las protestas continuaron todos estos días en muchos puntos del país, siendo Cali el centro de la resistencia y donde se despliega la mayor represión policial y paramilitar.

Tras el fracaso de las negociaciones del lunes pasado entre el Gobierno de Iván Duque y la cúpula del Comité Nacional de Paro (CNP), las centrales sindicales que forman parte de ese organismo llamaron a una nueva jornada de paro nacional para este miércoles 12.

El objetivo de la mesa de diálogo, de la que participaron la CGT, CTC, CUT y Fecode entre otros, es la de encausar la crisis social y política que vive el país pero sin tomar en cuenta las demandas profundas del conjunto de la sociedad. Es así que Duque no dio una sola señal de tomar en cuenta las demandas del CNP, ni siquiera las referidas a la brutal represión policial y parapolicial.

Es por eso que el “diálogo” es muy cuestionado por las miles de personas que cada día salen a la calle a manifestarse más allá de las indicaciones de le Comité Nacional de Paro. De hecho, cerca del 80% de los manifestantes son jóvenes según las últimas encuestas y son un sector que no está representado ni por el CNP ni por ningún tipo de diálogo.

Por el contrario es el sector que ha sido estigmatizado y criminalizado por el Gobierno, quién los llamó “vándalos” y “terroristas” con el objetivo de aislarlos y reprimirlos, mientras que por por arriba avanza en la negociación con las direcciones sindicales y la oposición política.

Así se vio en Cali, que sigue siendo el centro de la resistencia y donde se despliega la mayor represión policial y paramilitar, tanto contra las y los jóvenes como contra la Minga indígena, como se vio el último fin de semana.