Una niña mexicana de tan solo 9 años, originaria de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, no solo se ha convertido en noticia en su país sino también en Estados Unidos pues en unos cuantos meses comenzará a estudiar la carrera de medicina en una universidad de la nación.

Esto gracias a que hace algún tiempo, tras ser evaluada por diversos especialistas, Michelle fue calificada como una niña superdotada, ya que tiene un IQ de 158, 2 puntos menos que el de Albert Einstein.

“Cuando ella empieza el nivel preescolar, sí notamos diferencia era una niña que se aislaba un poco, decía que los niños de su salón eran bebés, siendo que tenían la misma edad”, explicó su mamá, Karina Guillén.

En un par de años, la niña logró concluir sus estudios de primaria y secundaria; recientemente realizó la prueba Ceneval para así obtener su certificado del bachillerato, lo cual le inscribirse a una universidad en EE.UU. para concretar su sueño: estudiar medicina. Ella quiere formarse como cirujana cardiovascular en la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos. De hecho, su madre cursó la misma carrera profesional. Otra carrera de su interés es la biología marina, por lo que podría ser su segunda licenciatura.

La pequeña empezará a estudiar la carrera en Estados Unidos. Los 2 primeros años los estudiará de modo virtual, desde su ciudad natal. Posteriormente, deberá seguir la carrera ya en modo presencial. La niña mexicana reveló que le gustaría encontrar una cura para el cáncer. También quiere estudiar el autismo.

“Muy orgullosa y muy emocionada por ver que me espera en la universidad”, agregó Michelle.

Así descubrieron que era superdotada

Las primeras señales que dio Michelle que era superdotada fue cuando tenía un año y medio pues ya hablaba, no solo en español sino también en inglés. Actualmente también domina el francés, italiano y alemán.

De igual manera, le gusta el arte pues dibuja y pinta, además de tocar el piano.

También tiene habilidad en el deporte, sobre todo en la natación, en el basquetbol y es cinta negra en tae kwondo.

Arellano quiere que todos los niños tengan oportunidades de aprendizaje y sabe que solo poniendo empeño se logra y les envía un mensaje: “Que estudien mucho ya los que son como yo pues que les digan a sus papás que se sienten diferentes a los demás niños para que los puedan ayudar”.