El primer paciente en recibir un trasplante de corazón de un cerdo ha muerto dos meses después del innovador experimento, informó el hospital de Maryland que llevó a cabo la cirugía.

David Bennet, de 57 años, falleció el martes en el Centro Médico de la Universidad de Maryland. Los doctores no dieron de inmediato información sobre la causa del deceso, indicando que su condición había empezado a deteriorar en los días previos.

El hijo de Bennet elogió al hospital por ofrecer el experimento de último recurso a su padre, diciendo que la familia espera que este importante hito sirva para avanzar los esfuerzos para terminar con la escasez de órganos para donaciones.

“Estamos agradecidos por cada momento innovador, cada sueño descabellado, cada noche sin dormir que contribuyó a este esfuerzo histórico”, dijo David Bennet Jr. En un comunicado de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland. “Esperemos que esta historia sea el inicio de la esperanza y no el final”.

Por décadas, los doctores habían estado investigando la posibilidad del uso de órganos de origen animal en humanos. Bennet, un empleado de mantenimiento oriundo de Hagerstown, Maryland, era candidato para este esfuerzo solo porque se estaba muriendo, no era elegible para recibir un corazón humano y no tenía más opciones.

Intentos previos de este tipo de trasplante – conocidos xenotrasplante –  habían fracasado, en buena medida porque el cuerpo de los pacientes rechaza rápidamente los órganos animales. Uno de los casos más conocidos se registró en 1984, cuando la bebé Fae, una niña que agonizaba, sobrevivió 21 días con el corazón de un babuino.

La diferencia en esta ocasión fue que los cirujanos de Maryland utilizaron el corazón de un cerdo que fue sometido a edición genómica para retirarle un azúcar de sus células que es responsable del rechazo casi inmediato de órganos. Varias compañías de biotecnología están desarrollando órganos porcinos para trasplantes a humanos. El que fue utilizado en la cirugía del viernes fue proporcionado por Revivicor, una subsidiaria de United Therapeutics.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus iniciales en inglés), que supervisa los experimentos de xenotrasplantes, dio luz verde a la cirugía con una autorización de emergencia por “uso compasivo”, la cual se aplica cuando el paciente no tiene más opciones.