Cuatro touchdowns de Matthew Stafford comandaron el triunfo de los Rams por 24-34 sobre los Buccaneers. Pese haber superado las 8,000 yardas en su carrera, Tom Brady apenas logró conectar un pase hacia las diagonales en e SoFi Stadium.

El duelo pronosticaba alto morbo por el poderío de los quaterbacks y Tampa Bay buscaba cobrar venganza tras la derrota sufrida en noviembre. Sin embargo, la defensa comandada por Aaron Donald se hizo presente desde el primer momento.

Ninguna ofensiva logró caminar de forma plena en el primer episodio. El juego aéreo que se pronosticaba desde el lado del campeón no daba efecto, pero también Stafford tardó en acercar al equipo hasta la zona roja.

El despertar llegó hasta el segundo cuarto cuando en una posesión larga, los Rams conectaron con Higbee en las diagonales. Pero de inmediato, Tom Brady movió las cadenas hasta la zna de anotación.

Pero con un Stafford meramente inspirado, los Rams pronto volvieron a tocar la puerta. En un par de conexiones con Kupp, se asestó el segundo touchdown. Y aunque Tampa Bay intentó recortar camino con un intento de gol de campo, la distancia de 55 yardas hizo que Succop errara.

El gran golpe llegó al comenzar el tercer cuarto,con un bombazo de Stafford para Jackson, el receptor escapó para 75 yardas. Y aunque respondió de inmediato Brady con un acarreo para anotación, pronto la fiesta se terminó del lado de Tampa Bay.

Kupp siempre fue una pesadilla para los defensivos. La ventaja se fue extendiendo con una anotación más del WR y un gol de campo. Apenas el FG de Succopp fue una tibia respuesta.

Los Rams imposibilitaron a Brady encontrar jugadas de gran trayectoria. Los chispazos de Evans parecían esperanzadores, pero la defensa siempre fue sólida y con un gran consumo de reloj, los Rams sellaron el triunfo. Ahora Tom Brady tiene en la mira el récord de Brees y visitará su antigua casa el domingo cuando choque ante Bill Belichick.