Los principales demócratas del Senado de Estados Unidos acordaron el martes por la noche una iniciativa de presupuesto por 3,5 billones de dólares para financiar los ambiciosos planes del presidente Joe Biden en materia ambiental, seguros de salud y programas sobre atención infantil, asistencia social y vivienda.

La colosal iniciativa destinaría fondos federales durante la próxima década a una amplia gama de proyectos que Biden ha descrito como sus principales prioridades, pero que se enfrentan a la férrea oposición de los republicanos.

Los 11 demócratas de la Comisión de Presupuestos del Senado salieron de una reunión nocturna con el líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, para anunciar que habían decidido una cifra presupuestaria.

La comisión “llegó a un acuerdo sobre un presupuesto de 3,5 billones de dólares que incluye financiación para el clima, la educación, la expansión de (el seguro médico) Medicare, los programas familiares y mucho más”, dijo el senador Mark Warner en Twitter.

“Todos los programas importantes que nos ha pedido el presidente Biden están financiados de forma sólida”, recalcó Schumer a periodistas.

El objetivo de los demócratas es convertir el acuerdo en una resolución presupuestaria que, de ser aprobada por ambas cámaras del Congreso, permitiría a los legisladores promulgar la legislación de gasto masivo sin necesidad de contar con votos republicanos.

Bajo las normas del Senado, el proyecto presupuestario puede aprobarse con solo 50 votos (y no con 60 como es habitual), pero los demócratas deben asegurar el respaldo de todos sus congresistas (Reuters)

Una resolución presupuestaria “de reconciliación” permite a los demócratas, que controlan el Senado por un estrecho margen, eludir las tácticas de bloqueo, pues de otro modo requerirían 60 votos para imponerse en la cámara de 100 escaños, en lugar de una mayoría simple. Los demócratas utilizaron esta misma estrategia en marzo para aprobar el paquete de ayuda a la pandemia de Biden, por 1,9 billones de dólares.

El acuerdo se produjo tras semanas de duras negociaciones entre la Casa Blanca, los líderes del partido, progresistas y moderados para realizar una inversión histórica en Estados Unidos.

No se han dado a conocer los detalles del amplio plan, que según los demócratas es uno de los mayores esfuerzos de financiación de este tipo en décadas.

El proyecto demócrata llega mientras los legisladores dan los últimos retoques a un acuerdo bipartidista de casi un billón de dólares centrado en infraestructuras más tradicionales como carreteras, puentes y puertos. “Si se añade a los 600.000 millones de dólares previstos (para la infraestructura) en un plan bipartidista, se llega a 4,1 billones de dólares, lo que está muy, muy cerca de lo que nos ha pedido el presidente Biden”, dijo Schumer.

Los legisladores buscan terminar sus iniciativas antes de que el Congreso haga una pausa en el verano boreal.

Pero los republicanos dejaron claro el martes que no estaban impresionados con el último plan demócrata. “3,5 billones de dólares en nuevos gastos son 3,5 billones de dólares de más y 3,5 billones de dólares que no tenemos”, dijo el senador Mike Lee.

Un sondeo de Ipsos realizado este mes para Reuters reveló que la mayoría de los estadounidenses quieren el tipo de mejoras de infraestructuras que se incluyen en el plan impulsado por Biden y los demócratas del Congreso.

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