El número de casos de COVID-19 en Estados Unidos aumentó un 10% esta semana como consecuencia de la propagación de la variante delta, altamente contagiosa, informaron este jueves los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Rochelle Walensky, directora de los CDC, explicó durante una sesión informativa en la Casa Blanca que el incremento podría deberse a una combinación de factores: la baja tasa de vacunación que registra el país y la “variante delta hipertransmisible”.

Esta nueva cepa, que se detectó por primera vez en India, representa ya una cuarta parte de todos los nuevos casos y ha sido detectada en los 50 estados. Su rápida dispersión seguramente la convertirá en la variante dominante en Estados Unidos en las próximas semanas, afirmó la experta.

En la última semana se detectaron una media de 12,600 casos al día, un 10% más que la semana pasada, dijo Walensky.

Aunque esta cifra no se acerca ni de lejos al pico registrado en enero con más de 247,000 casos diarios de COVID-19, este repunte pone “un poco nerviosos” a algunos expertos.

“No quiero que la tendencia nos sitúe en una posición en la que realmente [la cifra de contagios] pueda despegar”, especialmente cuando se acerque el otoño y la gente vuelva a congregarse en espacios cerrados, dijo Cameron Wolfe, especialista en enfermedades infecciosas y profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke.

“Vaticino que veremos cómo aumenta el número de casos en todo el país a medida que se extiende la variante delta”, señaló Richard Besser, presidente de la Fundación Robert Wood Johnson y exdirector en funciones de los CDC.

“El motivo [por el que esto sucederá] es que un número importante de personas en Estados Unidos aún no están vacunadas”, subrayó.

“Está claro que las comunidades en las que la gente sigue sin vacunarse son comunidades que siguen siendo vulnerables”, afirmó Walensky. Hasta el jueves, el 57% de los adultos estaban completamente vacunados, según los CDC.

Por ahora, el aumento de los casos de COVID-19 no parece traducirse en una mayor gravedad de la enfermedad, al menos a nivel nacional. La media de siete días de hospitalizaciones por el virus en todo el país ha disminuido aproximadamente de un 1% con respecto a la semana pasada, apuntó la experta.

[Las vacunas contra el COVID-19 sí protegen contra la infecciosa variante delta, aunque la efectividad sea menor]

Los focos de comunidades no vacunadas en el Sureste y el Medio Oeste siguen siendo los más vulnerables.

“A medida que la variante delta sigue propagándose por el país, esperamos ver un aumento de la transmisión en estas comunidades a menos de que podamos vacunar a más personas ahora”, indicó Walensky.

El Gobierno de Joe Biden ha presionado para que el 70% de los adultos recibiera al menos una dosis antes del 4 de julio, pero reconoció la semana pasada que no alcanzará ese objetivo. Hasta el jueves, el 66,5% de la población adulta había recibido al menos una dosis.