En uno de los mejores séptimos partidos de Playoffs que se recuerdan, el primero con una prórroga en 15 años, los Bucks ganaron 115-111 a los Nets para avanzar a las Finales del Este. Pero la suerte de la eliminatoria pudo cambiar si Kevin Durant hubiera limado apenas unos milímetros en su tiro o si su pie hubiera sido más pequeño.

Y es que ‘Durántula’ se jugó el último tiro en el tiempo regular con 107-109 que el jugador pretendía que fuera un triple ganador. “Pero mi jodido pie pisó la línea. Sé lo cerca que he estado de cerrar la serie con ese tiro“. Durant envió el partido a la prórroga y ahí los de Wisconsin fueron mejores.

Durant acabó con 48 puntos para ser el máximo anotador en un séptimo partido en la historia de la NBA. Además aportó nueve rebotes y seis asistencias: “Tuvimos suerte de que su pie pisó por poco la línea y anotó sólo de dos”, recordaba Middleton.

Milwaukee aprovechó la segunda oportunidad que le brindó el tiro de Durant para imponerse en la prórroga, 2-6 y llevarse el séptimo partido a casa. Los Bucks tuvieron en Giannis Antetokounmpo el líder sólido que el griego no fue otras veces: 40 puntos y 10 rebotes. Se conviertió el quinto jugador con un 40+10 en un séptimo partido uniéndose a Elgin Baylor, Jerry West, Charles Barkley y Tim Duncan.

En los ganadores, Middleton, que pudo haber sentenciado con un triples (que fue un airball) justo antes de la jugada de Durant, aportó 23 puntos, 10 rebotes y seis asistencias y Brook Lopez hizo 19 puntos y 8 rebotes.