La cerveza, las bebidas edulcoradas o el marisco son algunos de los productos cuyo consumo se asocia a niveles altos de este compuesto

Dos hombres brindan con dos pintas de cerveza1

Cerveza

Cerveza y licores de alta graduación son ricos en purinas. Según el estudio Hiperuricemia y gota: el papel de la dieta, realizado por el Hospital Universitario de Burgos y publicado en la revista Nutrición Hospitalaria, “no se conoce la incidencia exacta de la artritis gotosa relacionada con el consumo de alcohol, pero se estima que la mitad de los gotosos beben en exceso”. La investigación señala que el riesgo es mayor en las mujeres que en los hombres y que la posibilidad de desarrollar gota depende del tipo y cantidad de bebida alcohólica consumida. Así pues, dos o más cervezas diarias confieren más riesgo de gota que dos o más copas de licor al día, mientras que el consumo moderado de vino (unas dos copas diarias) no parece incrementar este riesgo. No hay que olvidar, por otra parte, que el consumo de alcohol y de otras bebidas tiene un doble efecto negativo, ya que “desplazan el consumo de agua, que es, en definitiva, lo que nos interesa para mantener unos riñones sanos”, explica la nutricionista colaboradora de FullMusculo, Encarni Pérez.

Marisco2

Marisco

Pese a que los mariscos tienen numerosas propiedades beneficiosas para el organismo, es conveniente mantenerlos a raya si tenemos el ácido úrico elevado. Langosta, langostinos, gambas, cangrejo, mejillones, almejas, ostras y vieiras son los que más purinas contienen tanto en su versión fresca como enlatada. Borrellas recomienda reducir el consumo tanto de mariscos como de carnes y apostar por una dieta flexiteriana, en la que predominen las frutas, verduras, hortalizas, legumbres y frutos secos y se consuma proteína animal de forma moderada. “Se ha visto que este tipo de dieta es bueno para el riñón”, explica el doctor, quien insta, además, a eliminar los alimentos procesados y las grasas saturadas.

Costillas de cerdo a la miel3

Carne de vacuno, cerdo o cordero

La carne en general contiene gran cantidad de purinas, de manera que es conveniente moderar su consumo, salvo en el caso de las carnes de ave, ya que no existe evidencia científica de su relación con el ácido úrico. Existe, además, un factor de riesgo añadido asociado al consumo de carnes: los banquetes. Según un experimento de la Universidad de Pittsburgh, en el que se hospitalizó a siete pacientes gotosos para observar sus niveles de ácido úrico, estos aumentaban entre 1,3 y 3,3 mg/dl cuando se les proporcionaba una comilona con abundancia de carnes, una cifra que aumentaba hasta 2,0 y 6,1 mg/dl cuando el ágape incluía además alcohol. Al final del estudio, seis de los siete pacientes tuvieron ataques de gota, cuatro de ellos cuando la fiesta incluía alcohol. Esto significa, pues, que los atracones puntuales pueden afectar a los niveles de ácido úrico en sangre, por más que se siga una dieta equilibrada el resto del tiempo.

Cola4

Bebidas edulcoradas

Según un estudio de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, las bebidas ricas en fructosa elevan el riesgo de padecer gota. A partir del estudio de más 78.000 mujeres durante más de dos décadas, se concluyó que las que consumían al menos una bebida edulcorada diaria tenían un 74% más de riesgo de padecer gota que las que no. El doctor Borrellas recuerda que el dolor articular derivado de la gota “es muy frecuente en el dedo gordo del pie, pero también se puede dar en otras articulaciones, como el tobillo, la rodilla o la mano, y es habitual que sea poliarticular”, explica.

Caballa fresca5

Pescado azul

La sardina o el atún son algunos de los pescados que contienen más purinas, si bien no es necesario eliminar su consumo si no se tienen problemas de ácido úrico, puesto que son fuentes de grasas cardiosaludables y proteínas de alta calidad. De lo contrario, sí que se pueden obtener esos ácidos grasos a través de alimentos como el aceite de oliva virgen extra, el aguacate o los frutos secos, y moderar el consumo de pescados azules.

Según el estudio realizado por el Hospital Universitario de Burgos mencionado anteriormente, no todos los alimentos ricos en purinas entrañan el mismo riesgo de parecer hiperuricemia y gota, ya que esta puede explicarse por diversos factores, “como la variación en las cantidades ingeridas, el tipo de purinas, el hecho de que estén cocinadas o no y la diferente biodisponibilidad para la transformación de purinas en ácido úrico”. En este sentido, existen alimentos con una cantidad elevada de purinas, como es el caso de algunas verduras crudas, como las espinacas, cuyo consumo no aumenta el riesgo de gota.​

Entre los alimentos con bajo contenido en purinas se encuentran el café, las cerezas, los lácteos desnatados, las nueces y algunas verduras y hortalizas como la lechuga y el tomate, entre otras.