En el ciclismo moderno, las cronos suelen dejar más diferencias que las etapas más importantes de montaña. Así ocurrió en la quinta etapa de este Tour de Francia, donde todos pensaban rascar segundos a un Primoz Roglic tocado por las caídas de las últimas etapas.

El esloveno del Jumbo se defendió con soltura el día que Tadej Pogacar demostró que lo del año pasado no fue casualidad. El del UAE voló sobre su ‘cabra’ para llevarse el triunfo y escalar posiciones en la general. Roglic también hizo tiempazo, pero el golpe moral lo dio su compatriota. Los escaladores (Enric Mas, Carapaz, Kelderman…) estuvieron en ‘su’ liga. Tan sólo Vingegaard mejoró los tiempos.

El que pudo mantener el amarillo, a pesar de que en la previa dijo que no la había preparado, fue Van der Poel. El del Alpecin sigue líder a 8¨ del segundo que es Pogacar, algo que incluso viene bien a un Tadej que no está sobrado de equipo y que ahorrará esfuerzos a sus compañeros sin el amarillo. Además, Carapaz y Thomas también perdieron tiempo lo que provocará cambios de estrategias en la montaña. Tadej metió 44” a Roglic, 1’08” a Urán, 1’11” a Alaphilippe, 1’44” a Carapaz, 1’49” a Carapaz, 1’49” a Mas, 2’08” a López y 1’36” a Quintana. Pogacar es de Eslovenia, pero parece marciano.

El Tour de Francia celebra hoy jueves 1 de julio la sexta etapa de la 108ª edición de la ronda francesa. Se trata de una llana de 160,6 kilómetrosentre las localidades de Tours y Chateauroux.

Visualmente puede que se trate de la etapa más bonita de este Tour. Los corredores rodarán en medio de los famosos castillos de la Loire (como Amboise donde murió Leonardo de Vinci y Chenonceau) y de los viñedos de Vouvray. En lo deportivo estamos ante otra etapa plana en la que se dará una fuga de un pequeño grupo de corredores que los equipos de velocistas controlarán hasta alcanzarlos y que sus sprinters puedan disputar la victoria.