Las vacunas anti-COVID-19 están dando un ansiado respiro a miles de personas, que poco a poco han ido recibiéndolas a lo largo y ancho del país. Desde el inicio del programa de vacunación en Estados Unidos —el pasado 14 de diciembre— se han administrado 92 millones de dosis, según cifras de NPR.

Gracias a ello, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han podido revelar esta semana sus nuevos lineamientos de actividades seguras para los ya vacunados. Sin embargo, dicha dependencia señala que sigue siendo sumamente importante y necesario el uso de mascarillas que cubran nariz y boca en público, y aun después de concluida la inoculación.

La razón es sencilla: aun vacunada, una persona puede seguir propagando el coronavirus y poniendo en riesgo a quienes esperan ser vacunados, así como a los menores de 16 años, para quienes todavía no existe dicha protección.

Las vacunas reducen la cantidad de virus que hay en boca y nariz, y reducen el tiempo que necesita el cuerpo para librarse del coronavirus, si es que ha entrado en contacto con él, indica la doctora Deborah Fuller, especialista en microbiología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington. Las personas que desprenden una cantidad más reducida del virus reducen la trasmisión de este a los demás.

Estudios realizados en 2,897 personas vacunadas en Israel detectaron que aquellas personas que habían contraído el virus después de recibir la vacuna tenían la cuarta parte del conteo viral que presentaban aquellos que también estaban contagiados y no habían sido vacunados, según revela The Conversation.

Esto quiere decir que mientras menos coronavirus hay en el cuerpo, menor es la posibilidad de propagarlo. Aun así, los especialistas desconocen el conteo viral necesario en el cuerpo humano para determinar que la cantidad de virus que una persona puede trasmitir sea segura para el resto de las personas a su alrededor. Con lo cual es necesario continuar con el uso de las mascarillas en lugares públicos aun después de la vacunación.