La noche del pasado 4 de julio Lisby, una joven hondureña de 18 años, disparó mortalmente a Adonay, un hombre de 51, en el Motel Palmera, en la ciudad hondureña de Olanchito Yoro.

Según ha contado la joven, este hombre abusó de ella cuando era una niña y, al no obtener justicia por la vía legal, Lisby decidió reencontrarse con su supuesto agresor y convencerle para que saliera con ella y encontrarse en el motel, donde lo mató.

La joven contó a los agentes que llegaron a la escena del crimen, tras ser avisados por clientes que escucharon los disparos, que mató al hombre porque había abusado de ella cuando era niña, según informan medios locales. Actualmente, Lisby está detenida a la espera de juicio mientras continúa la investigación.