La Unión Europea ha aprobado cerrar su espacio aéreo desde la medianoche de este viernes a los vuelos de aerolíneas bielorrusas y prohibir el aterrizaje y despegue desde aeropuertos europeos, en el marco de las sanciones acordadas por los líderes de los Veintisiete en la cumbre de mayo para responder al incidente del vuelo de Ryanair en Bielorrusia.

El pasaje que cubría la ruta entre Atenas y Vilnia fue obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en Minsk con el pretexto de una cuestión de seguridad para detener al periodista disidente Roman Protasevich y su pareja.

A través de un procedimiento por escrito, el Consejo de la UE, que reúne a los estados miembros, ha decidido implantar la medida en todo el bloque. Hasta el momento varios países vecinos ya habían coordinado el cierre del espacio aéreo que ahora será generalizado.

“Se pide a los Estados miembro de la UE que denieguen cualquier permiso a pasajes operados por aerolíneas bielorrusas para aterrizar, despejar o sobrevolar su territorio”, ha indicado el Consejo en un comunicado.

El altercado aéreo provocado por Bielorrusia copó gran parte de la cumbre de líderes de los Veintisiete el pasado mayo. Con la maniobra de Minsk todavía reciente, los líderes condenaron el “inaceptable” episodio que “puso en riesgo la seguridad aérea” y denunciaron la situación de Protasevich y su pareja.

En respuesta, los jefes de Estado y de Gobierno reclamaron tomar las “medidas necesarias” para prohibir que las aerolíneas bielorrusas sobrevuelen el espacio aéreo y usen infraestructuras en la UE, una sanción que se adopta ahora formalmente.