Gustavo Cárdenas, uno de los dos estadounidenses liberados de una prisión en Venezuela, ya se encuentra reunido con sus familiares en su casa en Katy, Texas, y su esposa afirmó que verlo frente a ella no le parecía real.

“Estamos tan felices. No dormimos en toda la noche”, dijo María Elena Cárdenas en una entrevista.“Todavía no puedo creer que esté aquí”.

Cárdenas contó que había leído noticias de que su esposo había sido liberado pero no fue hasta la noche del martes que recibió confirmación oficial del gobierno de Estados Unidos de que se encontraba en un vuelo de regreso al territorio estadounidense.

Gustavo Cárdenas llegó a casa la madrugada del miércoles, presuntamente en un vuelo del gobierno que aterrizó en el aeropuerto Internacional Hobby.

Según María Elena, su esposo recibió un examen médico por dos médicos después de su liberación y parecía gozar de buena salud. Sin embargo, estaba muy delgado después de pasar más de cuatro años detenido en prisión en Caracas, Venezuela.

La mujer dijo que su hijo Sergio, de 21 años y con necesidades especiales, estaba eufórico de ver a su padre y faltó a la escuela el miércoles.

EL TESTIMONIO DEL PROPIO GUSTAVO CÁRDENAS

En un comunicado, Gustavo Cárdenas dijo que estaba muy feliz de estar en casa y que “la pesadilla terminó” de haber estado “1,570 días en un cautiverio injusto”.

“Han sido cuatro años lejos de mis seres queridos. Esta terrible situación ha causado mucho sufrimiento y dolor, mucho más del que puedo explicar con mis palabras”, agregó.

Cárdenas dijo en el escrito que rezaba por sus cinco compañeros: Tomeu Vadell, Jorge Toledo, José Pereira, José Luis y Alirio Zambrano, quienes quedaron en Venezuela, y pidió su pronta liberación.

“Ellos y sus familias merecen las mismas bendiciones y libertad que obtuve anoche”, indicó para luego agradecer a quienes trabajaron para su liberación, incluyendo al presidente Joe Biden.

¿DE QUÉ LO ACUSABA EL GOBIERNO DE VENEZUELA?

Cárdenas y otros cinco ejecutivos de Citgo, una subsidiaria del gigante petrolero estatal de Venezuela, con sede en Houston, habían estado detenidos en Venezuela desde 2017 cuando fueron llevados por agentes de seguridad enmascarados durante una reunión en Caracas.

Habían sido atraídos a Venezuela para asistir a una reunión en la sede de la empresa matriz de Citgo, el gigante petrolero estatal PDVSA.

Fueron sentenciados por cargos derivados de un plan nunca ejecutado para refinanciar unos $4,000 millones en bonos de Citgo ofreciendo una participación del 50% en la compañía como garantía. Los fiscales acusaron a los hombres de maniobrar para beneficiarse del acuerdo propuesto.

Además de Gustavo Cárdenas, el martes fue liberado Jorge Fernández, quien fue detenido en 2021 cerca de la frontera con Colombia luego de que se le encontrara en posesión de un dron, cuyo uso está restringido en Venezuela. Fue acusado de terrorismo.

“Estos hombres son padres que perdieron un tiempo precioso con sus hijos y todos los que aman, y sus familias han sufrido cada día de su ausencia”, dijo el presidente Joe Biden en un comunicado.

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