No pierdas a tus hijos de vista: los niños se ahogan en silencio

Siempre es temporada de natación en Florida, por lo que siempre debemos asegurarnos de nunca bajar la guardia.   Entre los muchos espacios que más despiertan felicidad en un pequeño están las piscinas, el mar y otros cuerpos de agua, incluso las bañeras.  Se trata de uno de los planes que más disfrutan los pequeños durante la temporada veraniega, pero también es uno de los más peligrosos.

Sin embargo, estos lugares se convirtieron en fuente de dolor para casi un centenar de familias floridanas que sufrieron la pérdida de uno de sus pequeños por ahogamiento durante el pasado 2021.  Basta perder de vista a un niño dos minutos para que pueda morir ahogado. De hecho, se estima que el ahogamiento es una de las tres primeras causas de muerte en los niños menores de 14 años, sobre todo en el período estival, cuando la cifra de menores de seis años ahogados se triplica.  

Más niños se ahogaron en Florida en 2021 que durante cualquier otro año según registros lo que provocó que las autoridades de salud y los defensores de los padres se esforzaran por encontrar nuevas soluciones a un viejo desafío en el Estado del Sol.

Noventa y ocho personas menores de 18 años se ahogaron durante el año, informó el Departamento de Niños y Familias de Florida, revirtiendo una tendencia general de números decrecientes que data del récord anterior de 92 muertes en 2010.

Los registros en línea de Florida se remontan a 2009. El estado no respondió a una solicitud de números durante años anteriores.

Lo peor es que, en muchos casos, los padres no se percatan de que el niño se está ahogando, por lo que cuando se dan cuenta es demasiado tarde. Lo que sucede es que, contrario a lo que solemos pensar, los pequeños no avisan cuando se están ahogando sino que caen en picado hasta el fondo de forma rápida y silenciosa.
Florida, el tercer estado más poblado del país, ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en la tasa de ahogamientos no intencionales entre niños de 4 años y menores, según el Departamento de Salud estatal.

La tasa de ahogamiento de niños de 5 a 12 años en Florida también ha aumentado significativamente durante la última década.

Casi dos años después de la pandemia de coronavirus, el cierre de escuelas obligó a más niños a pasar el día en casa. Luego llegaron los meses de verano, cuando una breve pausa en las transmisiones de COVID-19 permitió las tan esperadas fiestas en la piscina y viajes a las costas, ríos y manantiales naturales de Florida.

El año pasado, los condados de todo el estado informaron más ahogamientos de niños en hoteles y casas de alquiler de vacaciones o reuniones como fiestas en la piscina del vecindario.

 

¿Por qué los niños se ahogan sin avisar?

Como media, un ahogamiento dura entre uno y dos minutos. Durante ese tiempo el niño emprende una lucha por intentar respirar y mantenerse a flote, pero en muchos casos no lo consigue debido a que sus movimientos son aún muy desorganizados y su coordinación todavía no se ha desarrollado del todo.

En un caso así, sus reflejos son los que toman el control de la situación, instándolo a mover las rodillas, su punto de impulso y flexión, para intentar salir a la superficie. Se trata de un movimiento involuntario de supervivencia que se pone en marcha nada más el niño empieza a ahogarse y que no llama mucho la atención ya que suele confundirse con su instinto natural para mantenerse a flote en una situación normal.

En cuánto tiempo se ahoga un niño

De hecho, prácticamente ningún niño que se está ahogando pide ayuda o hace movimientos bruscos y agitados que puedan llamar la atención. En la mayoría de los casos, el pequeño intenta subir a la superficie por sus propios medios. De ahí, que al ahogamiento infantil se le conozca con el sobrenombre de la muerte silenciosa.

 

¿Cómo prevenir que un niño muera ahogado?

La prevención es la mejor forma de evitar que un niño se ahogue. Por eso, la Organización Mundial de la Salud sugiere a los padres no perder de vista a sus hijos cuando están en el mar, una piscina o incluso en la bañera de casa. Cualquier distracción puede ser fatal, de hecho, se estima que alrededor del 30% de los niños que han muerto ahogados no contaban en el momento del accidente con la supervisión de sus padres. No obstante, también existen otras medidas a las que los padres pueden recurrir para reducir el riesgo de que sus hijos se ahoguen.

  • Asegúrate que tu hijo se encuentra en un lugar seguro. Si está en la playa, supervisa que se mantenga cerca de la orilla, donde pueda tocar fondo fácilmente. Si se encuentra en una piscina, es aconsejable que no salga del área destinada a los niños.
  • Respeta las señales de advertencia en la playa. Si estas indican algún peligro, será mejor que no dejes bañarse al niño ya que incluso cerca de la orilla el riesgo de morir ahogado es bastante elevado.
  • Cercas para piscinas: Los propietarios de piscinas pueden instalar cercas con cerradura y puerta de cierre automático para mantener a los niños alejados de la piscina cuando no hay un adulto presente.
  • Alarmas en las puertas: La instalación de alarmas en las puertas puede alertar a un padre o cuidador de que se ha abierto una puerta exterior, especialmente si la puerta tiene acceso a algún cuerpo de agua como estanques de retención, canales o incluso fuentes.
  • Recipientes de drenaje: Los niños pueden ahogarse en tan solo una pulgada de agua. Asegúrese de vaciar las bañeras, los baldes para trapeadores y las piscinas inflables después de cada uso.
  • Supervisión de un adulto: Proporcione siempre la supervisión de un adulto para los niños dentro o alrededor del agua. Los niños se ahogan en silencio y en tan solo 20 segundos. Designar a un “observador del agua” es una medida simple que asegura que un adulto esté supervisando a los niños en todo momento cuando están en el agua o cerca de ella.
  • Lecciones de natación: Inscribir a los niños en lecciones formales de natación reduce en un 88% las posibilidades de que se ahoguen.
  • Enseña a tu hijo a nadar cuanto antes, pues se ha demostrado que saber nadar reduce a la mitad el riesgo de morir ahogado. También puedes explicarle algunas medidas de seguridad en el agua y alertarle sobre la práctica de juegos peligrosos como la ahogadilla.
  • Aprenda RCP (Reanimación pulmonar): Una víctima de ahogamiento tiene una probabilidad significativamente mayor de obtener un resultado positivo si la RCP se inicia de inmediato en lugar de esperar a que lleguen los primeros en responder.
  • Ponle flotadores o chalecos salvavidas homologados, sobre todo a los niños más pequeños. Sin embargo, no te fíes. Los sistemas de seguridad en el agua no deben sustituir la vigilancia de los adultos.

 

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