El índice de precios al consumidor subió a 5,4% en septiembre respecto del año anterior, informó el Departamento de Trabajo, por encima del alza de 5,3% de agosto e igualando los aumentos en junio y julio, que fueron los más altos desde 2008. Si se excluyen las categorías volátiles de alimentos y energía, la inflación subyacente aumentó 0,2% en septiembre y 4% en comparación con el año anterior. Los precios de los bienes y servicios básicos alcanzaron un máximo de tres décadas del 4,5% en junio.

El repunte de la inflación de este año refleja los precios mucho más altos de los alimentos, vehículos nuevos y usados, viviendas, materias primas y energía, pero también de las habitaciones de hotel, la ropa y los muebles, entre otros bienes y servicios.

La escasez de insumos y la alarmante búsqueda infructuosa de empleados por parte las compañías son dos factores fundamentales en el alza de precios.

Cerca de 10 millones de puestos de trabajo en EEUU siguen sin cubrir, a pesar del alza de salarios y medidas de estímulo de las empresas para sus contrataciones. Aún en medio de esta situación, la administración Biden insiste en aprobar 3,5 billones de dólares de presupuesto en sectores que solo generan altos gastos: salud, educación, seguro médico y cuidado infantil, entre otros.

El déficit comercial de EEUU se elevó en septiembre a más de 73,000 millones de dólares, mientras las exportaciones apenas subieron un 0,4%. La producción manufacturera también ha disminuido a niveles de décadas anteriores.

En cuanto al factor externo, el cierre de fábricas en Asia y Europa desaceleró las operaciones portuarias en EEUU, dejando a los buques portacontenedores anclados en el mar y a los compradores y empresas pagando más por los bienes que no llegan durante meses.

El alza de precios también ha superado los incrementos salariales que han hecho las empresas, un gasto adicional para atraer empleados. Los salarios medios por hora aumentaron un 4,6% en septiembre, respecto al año anterior, un incremento saludable, pero no suficiente para contener la inflación.