La alemana Kritina Vogel ha pasado página con el deporte de élite. La bicampeona olímpica, que en junio de 2018 sufrió un grave accidente mientras se entrenaba a consecuencia del cual quedó parapléjica, no quiere ser una estrella paralímpica.

Vogel, de 30 años, fue oro en la velocidad por equipos en Londres 2012 y cuatro años después en Río se colgó otro oro en la velocidad individual. Además sumó 11 oros mundiales a lo largo de su exitosa carrera, frustrada por aquel dramático accidente en el que chocó con una ciclista júnior holandesa antes de impactar con la dura pista del velódromo de Cottbus. También fue rival de Mariana Pajón en el Mundial de pista, por lo que la estrella colombiana la conoce perfectamente.

“El deporte de alto rendimiento no es una opción para mí porque volvería a ser el centro de atención, incluso más que en el pasado. Si Kristina Vogel volviera, tendría que ganar”, explicó la germana en un extracto de su próximo libro en el periódico ‘Bild am Sonntag’.

La exciclista, que era agente de policía a tiempo parcial antes de su accidente, ingresó a la política en 2019 y se presentó a las elecciones como candidata de la Unión Demócrata Cristiana -el partido de Angela Merkel– en las elecciones al consejo de la ciudad de Erfurt.

Vogel contó que muchas personas la animan a que inicie una carrera en el ciclismo paralímpico pero ella está feliz con su vida actual y lo tiene muy claro: “Tenemos gente maravillosa en el deporte paralímpico. ¿Por qué debería robarles la atención?”.