La ambición y el poderío del esloveno Tadej Pogacar ya los comparan algunos con los del mítico ‘Canibal’ Eddy Merckx. Le queda mucho historial, pero parece encaminado, como demostró ganando su tercera etapa de la presente edición a lo campeón en la cima de Luz Ardiden, dejando más sentenciado todavía su segundo Tour consecutivo. Aquí manda Pogacar, siempre superior, desde aquella contrarreloj de Laval, hasta Luz Ardiden, pasando por la demostración de La Colombiére y el Portet. No hay quien lo frene. Se anotó la sexta victoria en el Tour merced de un par de ataques tardíos en el grupo de favoritos que nadie pudo responder.

Pogacar se deshizo de Vingegaard, Richard Carapaz y del español Enric Mass a 500 metros de la cima pirenaica. Un latigazo y brazos en alto, con un tiempo de 3h33’45”. Un par de segundos al danés y al ecuatoriano, y 13″ a Mas, quien se animó a atacar al final, sin suerte. No le dejó irse el fenómeno esloveno. Al menos el español ganó un puesto en la general y ahora sexto a 10’11”. A tres días de París, Pogacar, también líder de la montaña, puede dedicarse a defender su botín, sin asumir riesgos, aunque su voracidad puede volver a despertar en la crono del sábado. Vingegaard resiste segundo a 5’45” y Carapaz tercero, a 5’51”. Quedó fuera incluso del Top 10 el colombiano Rigoberto Urán. Perdió 9 minutos en la etapa.

Con su victoria en la cima de Luz Ardiden, Tadej Pogacar se garantizó el maillot de puntos rojos que distingue al rey de la montaña en el Tour de Francia. El esloveno, en muy buena situación para ganar su segundo Tour consecutivo, también es el líder de la clasificación de los jóvenes, distinguido con el maillot blanco.

Como el año pasado, a esos dos añadirá el de la montaña, tras haber sumado 40 puntos por su victoria en el puerto de categoría especial de Luz Ardiden. Así, el esloveno totaliza 107 y adelanta al holandés Wouter Poels, que vestía el maillot hasta ahora y que se queda con 88 y sin opciones de recuperarlo, puesto que solo quedan dos puntos en juego.