Travis Stackhouse fue condenado a pasar 20 años de prisión por el crimen contra su hijo a quien mató después de que este se comiera un ‘cheesecake’ que era parte de su regalo del día del padre.

El incidente que terminó con la muerte del niño de 5 años ocurrió en junio de 2019, cuando Stackhouse golpeó a su hijo en el estómago y le dio puñetazos en la cara porque se comió su pastel de queso del Día del Padre.

La madre del menor notó que algo estaba mal con el pequeño y llamó al servicio de emergencias, pero los paramédicos no pudieron hacer nada para salvarle la vida.

En sus declaraciones iniciales a la Policía, Stackhouse afirmó que su hijo se había caído por las escaleras mientras jugaba con uno de sus hermanos y que más tarde se quejó de que le dolía el estómago por lo que solicitaron el servicio de emergencia. Sin embargo, la policía no creía que las lesiones fueran compatibles con la versión del padre y concluyeron que el menor había fallecido por una herida contundente en el abdomen, en el reporte policial afirmaron que había tenido un desgarro abdominal, los riñones magullados y la glándula suprarrenal rota.

El hombre fue tomado en custodia por las autoridades y finalmente en mayo pasado, tras un largo proceso judicial, aceptó los cargos de homicidio imprudente en segundo grado, descuido de un niño, abuso infantil, y causar daño a un menor intencionalmente.

La sentencia de Stackhouse, dictada por un tribunal en Milwaukee (Estados Unidos) también incluyó ocho años adicionales de supervisión extendida una vez salga de prisión.

Stackhouse es padre de otros cuatro hijos quienes están en custodia de su madre.