Una nueva ola de contagios de COVID-19, principalmente entre personas sin vacunar y jóvenes, comienza a saturar los hospitales en Estados Unidos. La altamente contagiosa variante delta del coronavirus ya representa el 93% de los casos nuevos, y las autoridades federales de salud temen que los hospitales colapsen en el otoño.

Cerca del 60% de los estadounidenses mayores de 12 años está completamente vacunado, pero casi una tercera parte dice que no se vacunará. Y en Estados Unidos las personas cada vez tienen menos confianza de que pueden evitar contraer el coronavirus, según una encuesta de CID-Gallup.

Esta realidad ha planteado nuevas preguntas sobre cómo las personas vacunadas pueden mantenerse a salvo, qué tan bien protegidas están según sea la vacuna que recibieron y qué medidas deben tomar para reforzar su escudo protector ante el virus.

Lo primero a decir es que las vacunas son efectivas y las infecciones entre personas vacunadas “ocurren solo en un pequeño porcentaje” de casos, aseguran los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Al 26 de julio, más de 163 millones de estadounidenses tenían las vacunas completas contra el COVID-19. Los CDC registran 6,587 casos de personas que enfermaron del virus luego de recibir la inyección, es decir una incidencia de casos que apenas alcanza el 0.0039%.

Además, según los CDC, la evidencia sugiere que es probable que cualquier riesgo de transmisión del virus se reduzca “sustancialmente” en las personas vacunadas.

La epidemióloga Sandra Albrecht, profesora de la Universidad de Columbia en Nueva York, responde varias de las preguntas que circulan en Internet.

  • ¿Si ya recibí las dos dosis de vacunas de ARN mensajero (Pfizer o Moderna), debería buscar un refuerzo al cumplir seis meses para protegerme mejor contra la variante delta?

–No, esto no es necesario por el momento. Dos dosis de las vacunas de ARNm siguen siendo eficaces contra la enfermedad con la variante delta.

  • ¿Protege la vacuna de Johnson & Johnson contra la variante delta?

–Parece que la eficacia de la vacuna de J&J contra la enfermedad sintomática es menor que la de las vacunas de ARNm. Y dos inyecciones son mucho mejores que una para protegerse contra delta. Pero los científicos todavía están esperando que los resultados se publiquen formalmente para poder evaluar la efectividad de la vacuna J&J contra delta.

  • ¿Cuál vacuna es mejor para prevenir la variante Delta? ¿Moderna o Pfizer?

–Cualquiera de las vacunas está bien. Tenemos más datos sobre Pfizer porque se usa más ampliamente en todo el mundo que Moderna. Es por eso que tenemos más evidencia sobre la efectividad de Pfizer contra delta, y es por eso que sabemos menos sobre Moderna. Pero no hay razón para creer que una vacuna sería mejor que la otra, ya que son tan similares. Es mejor recibir la vacuna que esté disponible lo antes posible.

  • ¿Si recibí la vacuna de Johnson & Johnson, debería buscar un refuerzo de una vacuna de ARN mensajero para protegerme contra la variante Delta?

–Por ahora, esto no se recomienda en los EE.UU. Los científicos esperan revisar más datos sobre la vacuna J&J antes de hacer recomendaciones al respecto.

La variante delta es más contagiosa que otras mutaciones del virus e incluso las personas vacunadas pueden llevar consigo grandes cantidades del virus en la nariz y la garganta, y pueden transmitirlo a otras personas, tengan o no síntomas o aunque no caigan enfermas.

Ninguna vacuna es 100% efectiva. “Aunque algunas son mejores que otras, la mayoría de ellas tiene algunas infecciones irruptivas”, explicó a la revista Scientific American Kawsar Talaat, profesora asociada del departamento de salud internacional de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg.

De acuerdo a los CDC, los riesgos de infección por SARS-CoV-2 en personas completamente vacunadas no pueden eliminarse por completo en aquellos lugares donde la transmisión comunitaria del virus es muy amplia. Además, las personas con un sistema inmune débil, incluidas quienes toman medicamentos inmunosupresores, pueden no estar protegidas contra el virus aunque estén totalmente vacunadas.

Y contrario a la versión inicial del virus, que afectó con especial severidad a las personas mayores, la variante delta representa mayor riesgo para las personas jóvenes. Un reciente estudio del Imperial College de Londres encontró que los niños y los adultos menores de 50 años son hasta 2.5 veces más propensos a infectarse de la variante delta.

Por eso, las autoridades federales de salud continúan recomendando el uso de mascarillas incluso a personas vacunadas cuando estén en sitios cerrados, en lugares de alta transmisión comunitaria. Pero lo más urgente es que quienes no han recibido la vacuna o no han completado el esquema de inmunización lo hagan tan pronto sea posible.