El gobierno de Biden está exigiendo vacunas contra el coronavirus para migrantes indocumentados.

Bajo el nuevo plan, los funcionarios comenzarán a vacunar a los migrantes indocumentados que son detenidos en la frontera, y que no tienen comprobante de vacunación.

De acuerdo a las instrucciones dadas a los funcionarios superiores de seguridad nacional, si los adultos solteros se niegan a ser vacunados, serán detenidos y puestos en procedimientos de deportación.

La Casa Blanca no ha dicho si levantará el título 42, promulgado por el gobierno de Trump, que otorga a los funcionarios fronterizos el derecho de enviar a los migrantes que buscan ingresar a los EEUU para mitigar la propagación del COVID-19.

Se supone que los centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) revisan si la regla aún es necesaria en este punto de la pandemia.