Entre tanto, la Casa Blanca defiende la deportación de migrantes venezolanos a Colombia

 

Este martes, la vicepresidenta y canciller de Colombia, Marta Lucía Ramírez, negó que el Gobierno haya logrado llevar a cabo un acuerdo con Estados Unidos con el fin de deportar a venezolanos que se encuentran ilegales en el país norteamericano a territorio colombiano.

Ramírez rechazó la información publicada por medios colombianos, los cuales aseguraban que ambas naciones habían acordado devolver a venezolanos que intentaran acceder ilegalmente a EE.UU.

La vicepresidenta colombiana afirmó que dichas informaciones “no son ciertas” porque “Colombia no ha firmado ningún acuerdo con Estados Unidos para traer a 6,000 venezolanos deportados”, dijo en una entrevista con la cadena Blu Radio.

De igual forma, durante la entrevista detalló que “Estados Unidos nos ha planteado la posibilidad de que algunos venezolanos que han llegado con colombianos de manera irregular al país los vayan a deportar”, sin embargo reiteró que no hay ningún acuerdo firme hasta el momento.

Ramírez aseveró que la semana pasada fueron deportados un grupo de colombianos y que entre ellos también habían dos venezolanos, sin embargo, explicó que los casos están siendo estudiados de manera individual.

La Casa Blanca defendió este martes la polémica deportación a Colombia de migrantes indocumentados venezolanos y aseguró que espera llevar a cabo este tipo de devoluciones «de forma regular» a partir de ahora.

En su rueda de prensa diaria, la portavoz del Gobierno de Estados Unidos, Jen Psaki, confirmó que «se empezó a repatriar» a Colombia a venezolanos que habían residido en ese país suramericano y que «intentaron entrar de manera irregular a Estados Unidos».

«Lo que estamos intentando es asegurar que los venezolanos que vinieron desde un tercer país (Colombia), regresen a ese país», dijo la secretaria de Prensa, quien añadió que habrá más vuelos de ese tipo.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) informó de que el pasado 27 de enero fueron deportados a territorio colombiano dos migrantes venezolanos que habían residido previamente en Colombia.

Esta repatriación, la primera de venezolanos a Colombia, se hizo mediante el Título 42, una política instaurada por la Administración del expresidente Donald Trump (2017-2021) y mantenida por la de Joe Biden que permite expulsar rápidamente a migrantes por la pandemia de covid-19.

La Casa Blanca, que espera proseguir con nuevas expulsiones de venezolanos a Colombia, afirmó que «quienes no tengan estado legal para permanecer en Estados Unidos serán deportados». Ante la polémica suscitada, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el demócrata Bob Menéndez, calificó este martes de «extremadamente preocupantes» las deportaciones de migrantes a terceros países, y pidió que se deje de recurrir al Título 42.

«Al continuar utilizando una de las peores políticas migratorias de Trump, esta Administración le está dando la espalda a los inmigrantes que más necesitan nuestra protección», reprochó en un comunicado. Mientras el Gobierno de Estados Unidos aseguró haber mantenido «conversaciones» al respecto con Colombia, la vicepresidenta y canciller del país suramericano, Marta Lucía Ramírez, negó haber cerrado un acuerdo con Washington.

Ramírez aseguró que los casos de deportación de venezolanos que tengan Estatuto de Protección Temporal en Colombia serán analizados «caso por caso». «Si están bajo el estatuto de protección, pero no quieren vivir más en Colombia, no tiene sentido que los deporten porque no los podemos obligar a vivir en nuestro país», aseveró la vicepresidenta de Colombia, país que alberga a más de 1,7 millones de venezolanos.

Por su parte, los representantes en Washington del opositor venezolano Juan Guaidó, reconocido por la Casa Blanca como «presidente interino», exhortaron a Estados Unidos que permita que «los migrantes venezolanos puedan presentar sus solicitudes de asilo».