El gobernador Ron DeSantis declaró el estado de emergencia en Florida, debido al cierre temporal del oleoducto Colonial, el cual sufrió un ataque cibernético el 7 de mayo.

Debido a este cierre, el suministro de gasolina se ha visto afectado en varias zonas de EEUU, incluyendo partes del noroeste de Florida, donde medios locales reportan que ya se han visto estaciones de gasolina cerradas o residentes denunciando un alza considerable en los precios, que se han elevado hasta $4 por galón.

El oleoducto Colonial suministra combustible, incluyendo gasolina, diésel y otros productos derivados del petróleo a gran parte de la costa este de los Estados Unidos.

La declaración de emergencia de DeSantis, que indica que el estado debe tomar medidas inmediatas para proteger la entrega continua de gasolina y combustibles en Florida, tiene una vigencia de 30 días.