PARÍS (AP) — El estadio principal de la ciudad francesa de Lyon abrió como un centro de vacunación el fin de semana de Pascua, mientras miles de personas pasaron las vacaciones haciendo fila para recibir inyecciones contra el coronavirus y el gobierno intentaba acelerar las vacunas ante un aumento en los casos de COVID-19.

Pero mientras Europa afronta su segunda Pascua consecutiva en pandemia, algunas ciudades francesas rechazaron la insistencia del presidente Emmanuel Macron de que no habría días libres durante la vacunación.

Las autoridades de Estrasburgo, en la frontera con Alemania, cerraron sus instalaciones de vacunación desde el Viernes Santo hasta el Lunes de Pascua para permitir que los trabajadores “por fin descansen un poco”, según un funcionario de la ciudad. Para garantizar que los residentes todavía tuvieran acceso a las inyecciones, la ciudad amplió el horario de vacunación y administró todo su suministro semanal de dosis entre el lunes y el jueves.

España, Italia y Alemania enfrentaban retos similares debido al feriado por la Semana Santa.

Los españoles hicieron fila para recibir las vacunas el domingo de Pascua en Barcelona y otros puntos del país, pero Madrid las detuvo en los centros de salud locales para dar un respiro al personal. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, había instado a las autoridades regionales a seguir con las vacunas durante la Semana Santa.

La ciudad de Sarcelles, al norte de París, sí mantuvo abiertos los sitios de vacunas el domingo.

La región circundante de Val d’Oise tiene ahora la tasa de infección por coronavirus más alta de Francia, y la situación en Sarcelles simboliza cómo la pandemia ha empeorado la desigualdad existente.

Mientras tanto, el ejército francés anunció que abriría siete centros de vacunación a partir del martes para ayudar a vacunar a los civiles.

Si bien el país se mantiene por detrás de Gran Bretaña y Estados Unidos en términos de vacunación de su población, el ritmo está comenzando a acelerarse. Francia ha administrado 12 millones de dosis de vacunas en total, incluido casi 1 millón en los últimos tres días, según cifras del gobierno.

Francia ha reportado una de las cifras de muertes por COVID-19 más altas del mundo con 96.280 personas y la mayor cantidad de casos confirmados en Europa.

En Italia, los afortunados de recibir una vacuna en Milán el domingo tuvieron una recompensa extra: un pastel de Pascua en forma de paloma y paquetes de pasta. Solo un hospital de la ciudad administró vacunas en Semana Santa, según medios italianos. Entre los que administraban las inyecciones en el Hospital Niguarda de Milán se encontraban médicos jubilados que ofrecen su tiempo como voluntarios.

“Solo estamos haciendo nuestra contribución a esta importante batalla”, dijo el doctor Vincenzo Rapisarda a SkyTG24 TV.

Los centros de vacunación alemanes parecían abiertos en su mayoría, pero el número de inyecciones suele ser más lento los fines de semana.

En Gran Bretaña, las autoridades estudian una serie de medidas que incluyen “certificaciones de coronavirus” para ver si pueden permitir que las multitudes regresen de manera segura a estadios deportivos, clubes nocturnos y conciertos.

Las personas que asistan a una variedad de eventos deberán someterse a pruebas antes y después. Se espera que el primer ministro británico, Boris Johnson, brinde más detalles sobre los pasaportes del coronavirus el lunes.