Florida se ubica en lo más alto del aumento de los precios de alquiler de viviendas y apartamentos de EE.UU., una subida disparada a raíz de la covid-19, entre otras razones, y que en este sureño estado ha sido más notoria, de acuerdo a un estudio difundido este martes.

Una investigación de la Universidad de la Florida Atlántica (FAU, por sus siglas en inglés) dio cuenta de los “25 mercados de alquiler de EE.UU. más sobrevalorados”, una lista cuyas primeras cinco plazas las ocupan ciudades y áreas urbanas del llamado “Estado del Sol”.

De acuerdo a este estudio, los inquilinos del área urbana de los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, en el sureste del estado, pagan un promedio de 2.832 dólares al mes, lo que equivale al 21,75 % más de lo que deberían pagar, “según las tendencias de arrendamiento a largo plazo del área”.

A esta zona geográfica, la primera en la lista, le sigue Fort Myers, en el suroeste de Florida, con una media de renta mensual de 2.052 dólares mensuales, es decir el 18,16 % por encima de la tendencia de arrendamiento a largo plazo para el área.

Tampa, con un aumento del 17,08 %; el área de Sarasota-Bradenton, con un incremento del 16,98 %, y Port St. Lucie (15,61 % más), completan la tabla de los cinco primeros lugares de la lista nacional.

Después de ellos, en la sexta plaza figura Killeen, en Texas, con el 15,46 % de subida y la primera ciudad fuera de Florida.

Los autores del estudio, en el que han participado también investigadores de la Florida Gulf Coast University y la Universidad de Alabama, señalan que en Florida ha aumentado de forma considerable la demanda de alquileres a causa de las mudanzas hechas por nuevos residentes de fuera del estado.

Pero, al mismo tiempo, los promotores inmobiliarios “han tenido problemas para construir más unidades debido a la escasez de la cadena de suministro y al aumento de los costos de los materiales”, tal como recoge un comunicado de la FAU.

“Florida es un destino popular en circunstancias normales y ahora es aún más deseable porque sus políticas durante la pandemia favorecieron fuertemente a los consumidores y las empresas”, dijo Ken. H. Johnson, un economista de la Facultad de Negocios de la FAU.

El experto precisó que, en este escenario, los propietarios pueden cobrar “alquileres exorbitantes” porque si los inquilinos no aceptan los nuevos términos otras personas los aceptarán rápidamente.

“Todo esto apunta a una persistente escasez de inventario en las unidades de alquiler”, añadió.

Los autores del estudio, entre los cuales figura Shelton Weeks, de la Florida Gulf Coast University, señalaron que los recientes aumentos de los alquileres de viviendas y apartamentos son inusuales, ya que “los alquileres tienden a ser menos volátiles que los precios de la vivienda, que reaccionan más a las fuerzas externas como los cambios en las tasas hipotecarias”.

“Los alquileres más altos persistirán hasta que la inflación esté bajo control y construyamos suficientes unidades”, agregó Weeks.

Por su parte, Bennie Waller, de la Universidad de Alabama, matizó que la estrategia de mudarse a los suburbios, donde los precios son más baratos y escapar así de “precios inaccesibles”, tampoco funciona dado que a nivel nacional el costo de los automóviles “se ha disparado un 48 % año tras año”, mientras que la gasolina en el sureste del país ha aumentado un 51 %.

La FAU recuerda que la crisis de vivienda motivó que Miami-Dade emitiera una ordenanza que obliga a los propietarios a dar un aviso con al menos 60 días de antelación en caso de aumentos de alquiler superiores al 5 %. EFE

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