La felicidad en la oficina es uno de los ítems que toda empresa debería buscar, con el fin de lograr paz mental en cada uno de sus empleados y por ende mejorar la productividad de la compañía. Muchas organizaciones buscan alcanzar esta situación casi que utópica por medio de modelos de trabajo que impulsan el crecimiento personal y familiar de sus colaboradores a la par con el desarrollo y cumplimiento profesional.

Sin embargo, es imposible lograr que todos y cada uno de los trabajadores permanezcan con una sonrisa en sus rostros durante las horas que duren en la oficina; tendrían que obligarlos.

Pues ese parece el plan de Canon, una de las empresas de tecnología más importantes del mundo, que desarrolló una estrategia que puede parecer abusiva o controladora: en las instalaciones de Canon Information Technology, en China, se instalaron una serie de cámaras que con ayuda de la Inteligencia Artificial (IA) reconoce las sonrisas de los empleados. De esta forma, la compañía se asegura de que solamente los trabajadores que muestren una sonrisa ante la cámara sean los que puedan ingresar a sus oficinas. El trabajador que quiera participar de una reunión tendrá, sí o sí, que sonreír.

Pero esto no es todo. En un reciente informe de The Financial Times, se reportaron las acciones que las empresas chinas realizan en contra de la privacidad y tiempo de los empleados durante su actividad laboral. Por ejemplo, los empleadores vigilan de forma juiciosa y constante el historial de las aplicaciones que usan los trabajadores; hacen un rastreo de movimientos por fuera de las instalaciones físicas de la empresa y hasta usan cámaras de vigilancia para cerciorarse que las personas cumplan a ‘rajatabla’ con su hora de almuerzo.

Varios empleados trabajan en una fábrica de productos para bebés en Dongguan (China). EFE/ Aleksandar Plavevski /Archivo

Aunque este tipo de noticias sorprendan a las personas de este lado del mundo, pareciese que esta clase de estrategias ya no es tomada como un abuso en el espacio laboral chino; de hecho parecen haberse normalizado.