Tres estudios ofrecieron nueva evidencia de que las vacunas contra el COVID-19 están resistiendo a la variante ómicron, al menos entre las personas que recibieron dosis de refuerzo.

Las investigaciones publicadas el viernes son las primeras de gran envergadura realizadas en Estados Unidos que analizan la protección de la vacuna contra la variante ómicron, dijeron funcionarios de salud.

Los documentos refrendan investigaciones anteriores —incluidos estudios en Alemania, Sudáfrica y Gran Bretaña— según las cuales las vacunas disponibles tienen una eficacia menor contra ómicron que contra las versiones previas del nuevo coronavirus, aunque también señalan que las dosis de refuerzo aceleran la producción de anticuerpos a fin de aumentar la posibilidad de evitar una infección sintomática.

El primer estudio examinó las hospitalizaciones y las visitas a salas de urgencias en 10 estados, de agosto a este mes.

Encontró que la efectividad de las vacunas de Pfizer o Moderna para evitar las visitas a salas de urgencias relacionadas con el COVID-19 era mejor después de tres dosis. La protección bajó de 94% durante la ola delta a 82% durante la ola ómicron. La protección con únicamente dos dosis fue menor, en especial si ya habían transcurrido seis meses desde la segunda dosis.

Las autoridades han hecho énfasis en el propósito de impedir no solamente la infección, sino también en no enfermar de gravedad. En ese punto hay algunas buenas noticias: una tercera dosis tuvo una efectividad de al menos 90% en la prevención de hospitalizaciones por COVID-19, tanto en la ola de delta como en la de ómicron, según el estudio.

El segundo estudio se enfocó en las tasas de casos y muertes por COVID-19 en 25 estados, de principios de abril hasta Navidad. Las personas que recibieron los refuerzos tuvieron la protección más alta contra la infección de coronavirus, tanto en los tiempos en que delta fue dominante como cuando ómicron comenzaba a superarla.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) publicó en internet ambos estudios.

La revista Journal of the American Medical Association publicó el tercer estudio, encabezado por investigadores de los CDC. Examinó a las personas que dieron positivo a COVID-19 entre el 10 de diciembre y el 1 de enero en más de 4.600 sitios de pruebas diagnósticas de Estados Unidos.

Tres dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna tuvieron una efectividad de alrededor de 67% contra la enfermedad sintomática relacionada con ómicron en comparación con las personas no vacunadas. Sin embargo, dos dosis no brindaron una protección importante contra ómicron varios meses después de completado el esquema original de vacunación, según los investigadores.

“Esto muestra la importancia de aplicarse la dosis de refuerzo”, señaló Emma Accorsi, de los CDC, una autora del estudio.

Las personas deberían ponerse los refuerzos si han transcurrido por lo menos cinco meses desde que completaron su esquema de vacunación con Pfizer o Moderna, pero millones de personas que ya podrían hacerlo no lo han hecho.

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