La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó este sábado el uso de emergencia de la vacuna de Johnson & Johnson (J&J) contra el COVID-19.

Se espera que unas cuatro millones de dosis comiencen a distribuirse tan pronto como este lunes. La compañía ha dicho que puede entregar 20 millones de dosis para finales de marzo y un total de 100 millones para finales de junio.

Con ello, la de J&J es la tercera vacuna aprobada en Estados Unidos, después de las de Pfizer-BioNTech y Moderna.

Esto sucede cuando más de 72 millones de personas ya han sido vacunadas parcial o totalmente en Estados Unidos en poco más de dos meses, lo que corresponde a cerca de un 14% de la población del país, según datos de los Centros para el Control y Prevención de enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Y cuando más de 28 millones de personas han resultado contagiadas de COVID-19 en el país y más de 514,000 han fallecido, según datos de nuestra cadena hermana NBC News. En medio de la preocupación por nuevas variantes del virus.

Estas son las características y diferencias entre cada una de ellas:

  • J&J

La vacuna de la farmacéutica Johnson & Johnson requiere una sola dosis, a diferencia de las de Pfizer-BioNTech y la de Moderna, que requieren dos.

Los ensayos de la fase 3, con 40,000 participantes mayores de 18 años, indicaron que tiene una eficacia general del 72% para prevenir infecciones de moderadas a graves. En caso de infecciones graves, la prevención es aún mayor, del 85%.

Las dosis se pueden almacenar hasta por tres meses a temperaturas de refrigerador, lo que hace su manipulación más fácil respecto a otras dos inoculaciones, que deben mantenerse congeladas.

A diferencia de las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna, que se basan en tecnología genética llamada ARNm, esta vacuna usa un adenovirus modificado, el cual provoca resfriados comunes, para llevar instrucciones a las células del cuerpo e impulsar una respuesta inmunológica.

Se trata de la misma tecnología que la empresa utilizó para fabricar una vacuna contra el ébola. Y es similar a las vacunas fabricadas por AstraZeneca y la china CanSino Biologics.

La FDA aseguró que no se detectaron efectos secundarios graves durante los estudios. Como con las otras dos vacunas, los principales efectos secundarios son dolor en el lugar de la inyección, fiebre, fatiga y dolor de cabeza similares a los de la gripe.

La agencia precisó que existe “una remota posibilidad” de que las personas puedan experimentar una reacción alérgica grave a la inyección, un riesgo observado, aunque poco frecuente, en las vacunas de Pfizer y Moderna.

Investigadores descubrieron que la vacuna es ligeramente menos eficaz frente a la variante detectada en Sudáfrica, un 64%. La FDA también indicó que la vacuna protege contra otras variantes detectadas en el Reino Unido y Brasil.

Las autoridades sanitarias locales quieren utilizar esta opción en clínicas de vacunación móviles, refugios para personas sin hogar, incluso con marineros que pasan meses en buques pesqueros. En pocas palabras: en comunidades en las que es difícil asegurarse de que las personas vuelvan por su segunda dosis.

  • Pfizer-BioNTech

Esta vacuna fue la primera en ser aprobada por la FDA para su uso de emergencia, el pasado 11 de diciembre. Tiene una eficacia de 95% después de que se administran las dos dosis necesarias con una diferencia de 21 días. Aunque hace unos días la compañía aseguró que su vacuna genera un 85% de inmunidad después de una dosis.

Los CDC indicaron que la vacuna está recomendada para personas de 16 años y máspero no para personas que han tenido una reacción alérgica severa o inmediata al polietilengicol (PEG), uno de los ingredientes de la vacuna, o al polisorbato, que está relacionado con el PEG.

Durante los ensayos clínicos, fueron comunes algunos efectos secundarios leves y moderados, de acuerdo con los CDC. Síntomas como fiebre, escalofríos, fatiga y dolor de cabeza son más comunes después de la segunda dosis de la vacuna.

Tanto esta como la de Moderna utilizan tecnología ARNm, un nuevo tipo de vacuna que enseñan a las células del cuerpo humano a producir la “proteína Spike”, que genera una respuesta inmunitaria en el organismo. Esto, a su vez, produce los anticuerpos necesarios para protegernos contra el SARS-Cov-2.

  • Moderna

La FDA aprobó el 18 de diciembre el uso de emergencia de la vacuna elaborada por Moderna. Esta necesita también de dos dosis, administradas con 28 días de diferencia, para alcanzar una eficacia del 94.5% en la prevención del COVID-19.

Los efectos secundarios más comunes de esta vacuna son dolor, inflamación y enrojecimiento en el área del brazo donde se recibió la inyección. También es común experimentar escalofríos, fatiga y dolor de cabeza.

Los CDC recomiendan que las personas de 18 años y más reciban esta vacuna. Al igual que la vacuna de Pfizer-BioNTech, no es recomendada para quienes tienen alergia al polietilengicol (PEG) o al polisorbato o para mujeres embarazadas.

Dos vacunas más, de AstraZeneca y Novavax, están completando los ensayos clínicos de Fase 3 y se espera que soliciten la autorización en la primavera.